Efectivos de la Prefectura Naval Argentina desbarataron un centro de acopio y comercialización de estupefacientes tras ejecutar un exitoso allanamiento en una vivienda de la localidad correntina de Gobernador Virasoro, procedimiento que concluyó con el secuestro de cargamentos y dispositivos logísticos con un aforo económico estimado en más de 20 millones de pesos.
El operativo se dio en el marco de una investigación penal orientada a neutralizar bocas de expendio de drogas bajo la modalidad de narcomenudeo.
Las directivas de la irrupción fueron firmadas por el Juzgado de Garantías de Gobernador Virasoro, bajo la titularidad de la jueza Silvia Erika Benítez, a partir de un expediente judicial que venía siendo impulsado de forma estratégica por los equipos de la Unidad Fiscal de Recepción y Análisis de Casos (UFRAC).
Sustancias, tecnología y dinero en efectivo
La investigación criminal, que incluyó tareas previas de inteligencia y vigilancia por parte del personal de la fuerza naval, permitió identificar de forma precisa el inmueble que funcionaba como base operativa para el fraccionamiento y la distribución de las sustancias prohibidas en el ejido urbano.
Durante la requisa de las distintas dependencias de la propiedad, las brigadas operativas lograron incautar sustancias ilícitas acondicionadas en diferentes formatos listos para su distribución comercial.
Asimismo, los prefectos decomisaron siete teléfonos celulares, una computadora portátil, balanzas de precisión y diversos elementos técnicos utilizados habitualmente para el fraccionamiento de las dosis, junto a la suma de $961.350 pesos en efectivo.
El cómputo fiscal del operativo y las pericias iniciales sobre el valor de mercado de los estupefacientes permitieron establecer que el aforo total de los bienes secuestrados superó la barrera de los 20 millones de pesos, asestando un fuerte golpe financiero a la estructura delictiva investigada.
Situación procesal de los implicados
Al momento del ingreso de los efectivos federales, en el interior de la vivienda se encontraban personas sospechadas de formar parte del circuito comercial bajo la lupa judicial.
Tras las consultas de rigor con las autoridades de la UFRAC y el juzgado interviniente, se dispuso el secuestro formal de la totalidad de los elementos probatorios y tecnológicos.
Respecto a los sospechosos identificados en el domicilio del procedimiento, la Justicia determinó que permanezcan formalmente supeditados a la causa.