Una vecina del barrio Sol de Mayo de la ciudad de Corrientes, identificada como Griselda Obregón, denunció que un joven conocido en el asentamiento bajo el nombre de Kevin ingresó a su propiedad con intenciones de robo y terminó acorralado por los propios damnificados tras una persecución por las arterias del vecindario.
De acuerdo con el testimonio brindado por la víctima, el episodio se desencadenó cuando sus nietas detectaron la presencia del intruso en el patio de la finca mientras intentaba sustraer calzado y prendas del tendal. Al verse descubierto por las adolescentes, el sospechoso emprendió una veloz fuga a pie por los pasillos de la barriada.
Durante la corrida de escape, al sujeto se le cayeron elementos personales de significación, entre ellos parte de su vestimenta, una pipa utilizada habitualmente para el consumo de estupefacientes y su propio Documento Nacional de Identidad, lo que facilitó su identificación formal ante las autoridades policiales.
El desgarrador testimonio familiar frente a las adicciones
La derivación más impactante de la secuencia ocurrió minutos después, cuando los familiares de la víctima se desplazaron hasta la vivienda de la madre del joven, identificada como Claudia, para reclamar por el accionar delictivo.
Lejos de asumir una postura defensiva, la mujer reaccionó con una declaración de impotencia que refleja el colapso del entramado familiar a causa de las adicciones. "Mátenlo si quieren, yo ya estoy cansada de él, ya no sé más qué voy a hacer", manifestó la madre ante los vecinos, habiendo trascendido además que tiempo atrás se vio obligada a expulsar al joven de su hogar por las conductas violentas derivadas del consumo.
Según los datos recabados en el vecindario, el sospechoso tiene 19 años de edad y pernocta de forma precaria en una propiedad abandonada conocida por los lugareños como "la casona", espacio que comparte con otros sujetos en situación de vulnerabilidad social.
Pese a que una de las nietas de la víctima, de 14 años, sufrió agresiones físicas por parte del delincuente durante la maniobra de fuga, la propia damnificada expresó una combinación de indignación por la inseguridad y pesar por el deterioro personal del joven.
Un reclamo vecinal por asistencia estatal en los barrios
El caso pone en evidencia una dinámica delictiva recurrente en los sectores periféricos de la capital provincial, donde los hurtos menores de objetos cotidianos son utilizados como moneda de cambio para el abastecimiento inmediato de sustancias ilícitas.
Vecinos del barrio Sol de Mayo advierten que la proliferación de estos episodios genera un clima de tensión constante entre las propias familias de la zona, divididas entre la necesidad de proteger su patrimonio y la contención de los jóvenes afectados.
Ante la gravedad del panorama social y la reiteración de robos en el área, las víctimas de la intrusión hicieron un llamado público a los organismos de asistencia social y salud mental de la provincia para intervenir en el sector.
"Es una lástima porque es un chico joven y necesita ayuda; por favor que alguien haga algo por ellos porque es una cosa impresionante", dijo Obregón al reflexionar sobre la necesidad de implementar dispositivos de rehabilitación territorial que aborden la problemática de las adicciones de manera integral.
Con información de LT7