Un conductor alcoholizado protagonizó un gravísimo episodio de irresponsabilidad al volante que pudo haber terminado en una tragedia sobre las rutas del interior provincial, en un hecho registrado en la localidad de Itatí.
Los efectivos policiales lograron interceptar y demorar a un hombre de avanzada edad que manejaba con un nivel de intoxicación etílica pocas veces visto en los registros viales de la región, según advirtieron.
La intervención de las fuerzas de seguridad comenzó tras reiterados llamados de alerta al sistema de emergencias por parte de vecinos y automovilistas que transitaban por la Ruta Provincial Nº 20.
Los testigos denunciaron que un Volkswagen Nivus de color blanco circulaba a alta velocidad realizando peligrosas maniobras en zigzag a la altura del acceso principal a la localidad religiosa, poniendo en riesgo inminente su propia vida y la de terceros.
Una patrulla de la comisaría local interceptó el vehículo a los pocos minutos y procedió a identificar al conductor, quien resultó ser un vecino domiciliado en el barrio Pujol de la Ciudad de Corrientes.
Al hacer descender al automovilista, los uniformados constataron de inmediato que presentaba evidentes signos de ebriedad, manifestados en movimientos fuertemente descoordinados, dificultad para hablar y un persistente aliento etílico.
La sospecha policial se confirmó al revisar el habitáculo del rodado, donde se hallaban varias botellas de bebidas alcohólicas abiertas.
Debido al peligro que representaba la situación, dispusieron el secuestro preventivo del vehículo y trasladaron al infractor hacia la dependencia policial. Horas más tarde, los técnicos de la Dirección de Seguridad Vial de Ensenada Grande arribaron a la comisaría para efectuar el test de alcoholemia oficial.
El resultado del soplado arrojó una cifra alarmante: 2,11 gramos de alcohol por litro de sangre, un número que cuadruplica el límite que estuvo vigente antes de las normativas de Alcohol Zero y que representa un estado de ebriedad crítica para cualquier persona al mando de un volante.
El conductor quedó alojado en la sede policial bajo arresto preventivo para resguardar su integridad física, mientras que el automóvil compacto permanece retenido en el playón judicial de la fuerza.