A dos semanas de la muerte de Cecilia, la joven de 16 años que fue encontrada con heridas de extrema gravedad en el cuello y muñecas en inmediaciones de la antigua estación de tren de la localidad de Alvear, el caso dio un giro contundente al confirmarse que se trató de un homicidio "planificado y atroz", según describió el fiscal de la causa, Fernando Cabral.
El funcionario confirmó que la muerte de la adolecente, ocurrida en la madrugada del 16 de julio último, se investiga bajo la carátula de homicidio calificado con alevosía, ensañamiento y violencia de género, según reveló ante Anly Red de Comunicación, de Alvear.
Acerca de lo acontecido con la menor, Cabral descartó de forma tajante la hipótesis inicial del suicidio y aseguró que los trabajos conjuntos del área de Delitos Complejos y de la Comisaría local de la Policía permitieron reorientar el rumbo de la causa.
"La clave del avance judicial radicó en el peritaje técnico de los dispositivos móviles secuestrados", según detalló el fiscal y añadió que resultó clave "el análisis de los mensajes de texto recuperados" y expuso "una planificación previa del asesinato", además de registrarse conversaciones posteriores al hecho.
"Esta evidencia se complementa con el rastreo del teléfono celular de la víctima, que permaneció encendido de forma sospechosa durante varios días, imágenes de cámaras de seguridad que muestran el recorrido de los implicados y el hallazgo de una huella de zapatilla específica en la escena", sostuvo.
Por el crimen permanece detenido un menor de 16 años, "quien resulta imputable según el marco legal vigente", valoró el fiscal que también señaló que "las cámaras registraron al sospechoso regresando solo y cambiado de ropa luego de haber caminado junto a Cecilia".
Si bien se evalúa la participación de una segunda persona que "cuanto menos sabía" de la situación, el funcionario evitó dar precisiones sobre su identidad y descartó la teoría de un asesinato por encargo, admitiendo que el móvil del hecho aún resulta confuso.