Un control de rutina de la Policía Rural de Santo Tomé, derivó en el hallazgo de carpinchos y tatú cazados, tras un operativo, montado en la intersección de la Ruta Provincial 40 y la Ruta Nacional 14, uno de los portales de acceso hacia los Esteros del Iberá.
Terminó con dos personas demoradas, el secuestro de fauna silvestre protegida, un arma ilegal escondida y un vehículo adulterado.
Todo comenzó cuando los efectivos interceptaron la marcha de una Chevrolet S-10 en la que viajaban dos hombres, identificados por la Policía como Jorge Valentín G. y Adolfo Viera D..
Al notar cierto nerviosismo en los ocupantes, decidieron realizar una inspección exhaustiva del rodado y la primera sorpresa llegó al revisar la caja de la camioneta, donde hallaron dos carpinchos y un tatú que habían sido cazados ilegalmente.
Sin embargo, la requisa profunda reveló una maniobra de ocultamiento mucho más compleja ya que dentro de los paneles de la puerta del conductor, los policías encontraron un rifle calibre 22 desarmado y sin ningún tipo de documentación legal.
Adulteracion
Para complicar aún más la situación de los sospechosos, los peritos verificaron los datos del vehículo y confirmaron que la camioneta tenía la numeración del chasis adulterada, una modalidad habitual vinculada al robo de automotores.
Por disposición del fiscal interviniente, el Dr. Martín Leiva, ambos hombres fueron aprehendidos formalmente. Tras notificárseles la imputación por infracción a las leyes de caza, tenencia ilegal de arma de fuego y adulteración de objeto registrado, recuperaron la libertad, aunque quedaron supeditados a la causa.