Una noche de extrema violencia se vivió en el barrio Lomas del Mirador, en la zona norte de la ciudad de Corrientes, cuando una gresca vecinal se transformó en una batalla campal que requirió el despliegue de múltiples cuerpos especiales de la Policía provincial para controlar la situación.
El hecho se desencadenó alrededor de las 22:30 del viernes, tras un alerta desesperado al servicio de emergencia que daba cuenta de un feroz enfrentamiento con una gran cantidad de involucrados en la intersección de la calle Costanera Norte y Sicilia.
El primer móvil en llegar al lugar pertenecía a la Comisaría Novena y estaba a cargo del segundo jefe de la dependencia, un subcomisario, junto a personal de custodia. A unos 200 metros antes de llegar a la vivienda de una familia de apellido Paloy —donde se originaba el foco del conflicto—, los efectivos se toparon con un escenario caótico: un grupo numeroso de personas gritaba e inundaba a piedrazos y escombros las casas de los vecinos lindantes.
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Al detectar la presencia policial, la patota redirigió su furia y comenzó a atacar salvajemente al patrullero con restos de cascotes. Ante la clara inferioridad numérica y el riesgo inminente, los agentes debieron replegarse y solicitaron de urgencia "apoyo policial" por la radio interna.
Pocos minutos después, la zona se vio blindada por el arribo del Grupo de Respuestas Inmediatas Motorizadas IV (GRIM IV) y el refuerzo de más personal de la Comisaría Novena, quienes comenzaron a aplicar técnicas operativas de disuasión para contener el tumulto de personas. Debido a la magnitud de las agresiones, al operativo debió sumarse también el subcomisario Fernández a la cabeza de efectivos de la Policía de Alto Riesgo (P.A.R.)
Tras rodear la zona y disipar el grueso de la masa violenta, las fuerzas de seguridad lograron restablecer el orden y demoraron a los principales instigadores del descontrol.Fuentes policiales confirmaron que los detenidos fueron identificados como Ezequiel Eduardo B. y Pedro E., ambos de 18 años.
Los jóvenes fueron trasladados a la seccional y quedaron tras las rejas, imputados formalmente por promover desorden en la vía pública, una infracción grave contemplada en el Código de Faltas provincial (Decreto Ley N° 124/01).