Un proyecto impulsado por la Fundación Yetapá avanza en Corrientes con un programa de capacitaciones que busca formar a pobladores del Iberá en el uso de drones, prevención de incendios y desarrollo emprendedor. La iniciativa, denominada “Ojos del Cielo”, surge tras los incendios que afectaron la región y apunta a fortalecer tanto la respuesta ambiental como la diversificación económica en el territorio.
“Vimos que se necesitaba generar un sistema de alerta temprana para el fuego, y también se necesitaba diversificar la economía”, explicó Mariana Balestrini, directora de la Fundación Yetapá, licenciada en Ciencia Política, con especialización en Economía del Desarrollo, en Hoja de Ruta.
Actualmente, el programa cuenta con 300 inscriptos, de los cuales 130 personas de 25 localidades cursan el primer módulo de manera virtual.
Un proyecto con más de 15 años de trabajo en territorio
Desde la fundación explicaron que el trabajo en Iberá comenzó hace más de una década con el objetivo de impulsar el turismo de naturaleza como oportunidad de desarrollo local.
“Nos enfocamos en que las personas que viven en el Iberá puedan mirar la posibilidad de quedarse a vivir allí, desarrollando sus saberes y sus habilidades como emprendedores”, señaló Balestrini.
En ese proceso, también participaron en la consolidación del Iberá como un destino turístico de relevancia internacional. “Hoy está posicionado como un lugar de turismo naturaleza, uno de los más valiosos en el mundo”, destacó. A su vez, reflexionó sobre la importancia de entender que "Iberá no es para ansiosos. Es un proyecto a largo plazo y que bueno que llegamos tarde, porque hoy tenemos herramientas para protegerlo mejor", indicó.
El impacto de los incendios y el cambio de enfoque
El proyecto actual tomó forma tras los incendios que afectaron al ecosistema, generando pérdidas ambientales y económicas. “Fue un shock que se quemara todo el escenario donde trabajan nuestros emprendedores”, expresó la directora.
A partir de ese contexto, surgió la necesidad de incorporar herramientas para enfrentar el cambio climático.
Drones para alertas tempranas y nuevos emprendimientos
Uno de los ejes centrales del programa es la formación de “droneros”, es decir, personas capacitadas para pilotar drones. “Se nos ocurrió introducir los drones como una forma de mirar el territorio y alertar sobre fuego desde el cielo”, explicó.
Estos dispositivos permiten generar alertas tempranas de incendios, monitorear la biodiversidad y relevar información clave.
Además, se promueve la generación de nuevos servicios vinculados al uso de esta tecnología.
Capacitación durante todo el año
El programa está organizado en módulos que se desarrollan a lo largo del año. “Este ciclo de capacitación dura todo el año”, indicó Balestrini.
El primer módulo, que finaliza esta semana, se centró en la concientización ambiental. “Contamos qué es el cambio climático, cómo afecta al humedal y qué podemos hacer desde nuestras casas y trabajos”, detalló.
Participación diversa y enfoque de género
El perfil de los participantes es amplio, con una distribución cercana al 50% de mujeres y 50% de jóvenes menores de 30 años.
“Es muy importante que las mujeres participen... que puedan ver que hay una oportunidad también en la tecnología”, afirmó.
Trabajo en comunidad y desarrollo local
Además de los contenidos técnicos, el programa incorpora formación en capital social. “Para que un destino se desarrolle, se necesita que la gente confíe entre sí”, sostuvo.
En ese sentido, también advirtió sobre las dificultades para el trabajo asociativo. “Hay miedo... se piensa que todo es escaso, y en realidad hay abundancia de recursos y conocimiento”, agregó.
Lo que viene: crisis, datos y economía regenerativa
Este primer módulo formativo propone una introducción integral al valor estratégico del Iberá como patrimonio natural y cultural, abordando su relevancia en el contexto del cambio climático y el desarrollo sostenible.el programa continuará con capacitaciones en manejo de crisis.
Luego, se abrirán dos recorridos: uno orientado a drones y análisis de datos, y otro enfocado en economía regenerativa.
“Vamos a explorar qué hacer con los residuos y los recursos que no se están utilizando”, explicó.
Financiamiento y proyección
El proyecto cuenta con financiamiento de la Unión Europea y apoyo del gobierno. "Todo esto es con fondos de la Unión Europea y apoyo del gobierno, si no, no sería posible”, afirmó.
Además, adelantaron que podrían reabrirse inscripciones para algunos módulos. “Siempre hay que intentarlo, porque algunos cupos se liberan”, concluyó.
Hitos e impacto en territorio
Ojos del Cielo es una iniciativa orientada a fortalecer la conservación del Parque Iberá frente a los desafíos de la crisis climática, integrando tecnología, formación y articulación interinstitucional. En sus primeros 18 meses de implementación, el proyecto logró articular a más de 15 instituciones del sector público, académico y de la sociedad civil, consolidando espacios de trabajo conjunto como Mesas Interinstitucionales de Gestión del Fuego y Biodiversidad.
Entre sus principales hitos se destacan la realización de un diagnóstico participativo en más de seis localidades, con más de 50 entrevistas a actores clave del territorio, y la identificación de necesidades, oportunidades y capacidades locales para la conservación.
En cuanto a mejoras en coordinación e implementación de tecnología en el territorio, se incorporaron herramientas para el monitoreo ambiental, incluyendo drones con cámaras térmicas y multiespectrales -a disposición del COE para su uso en emergencias-, bases móviles y handies -entregas al COE, a la Dirección de Parques y Reservas, y Fundación Rewilding- y equipamiento informático para el análisis de datos, fortaleciendo la respuesta ante emergencias y la gestión del territorio.
El proyecto también impulsa el desarrollo del Observatorio del Humedal, una plataforma de datos abiertos que permitirá monitorear amenazas, anticipar riesgos y optimizar intervenciones, aportando información clave para políticas públicas.