La productora apícola de Loreto, Diana Aguirre, aseguró que el sector en Corrientes atraviesa un momento de recuperación luego de las graves pérdidas ocasionadas por los incendios rurales, aunque destacó que las nuevas oportunidades de exportación vuelven a generar expectativas entre los productores.
En diálogo con Perfil Productivo, Aguirre sostuvo que la flexibilización de exportaciones representa “una muy buena noticia” para la actividad. “La miel, la verdad, es un oro, y más todavía en nuestra provincia, que gracias a Dios aún no está contaminada”, afirmó.
La productora explicó que sus colmenares se encuentran dentro de los Esteros del Iberá y destacó las características particulares de la miel de esa zona.
“Estamos hablando de una miel que tiene todas las características de flores de esteros, de lomadas y de montes nativos”, detalló.
Sin embargo, remarcó que los productores del norte correntino todavía intentan recuperarse del impacto de las quemas rurales que afectaron a miles de colmenas en los últimos años. “Venimos peleando y tratando de remontar aquel gran flagelo que tuvimos, que fueron las quemazones”, señaló.
Aguirre también explicó que uno de los principales problemas actuales es el clima, especialmente las lluvias durante las épocas de floración. “La lluvia lava el néctar de las flores y las abejas producen en menor escala”, indicó.
En cuanto a la comercialización, señaló que actualmente venden miel en la zona y también en Corrientes Capital, aunque el objetivo a futuro es volver a exportar directamente desde la provincia.
“No queremos ser egoístas, pero el anhelo es exportar desde nuestra provincia nuestra miel”, expresó.
Además, valoró el avance de los sistemas digitales para agilizar trámites vinculados al comercio exterior y consideró que las nuevas generaciones serán clave para el crecimiento del sector. “Los productores necesitamos manos jóvenes para todos estos trámites y tecnologías”, sostuvo.
Por último, Aguirre remarcó la importancia ambiental de las abejas y pidió una mayor protección para la actividad apícola. “Más del 70% de los alimentos que consumimos son polinizados por las abejas. Se debería resguardar mucho más a este insecto”, concluyó.