En el marco de un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos, la referente feminista y sindical Kari Cardozo visitó los estudios de Hoja de Ruta para reflexionar sobre los avances, retrocesos y desafíos que atraviesa la lucha contra la violencia de género en Argentina y en Corrientes.
Cardozo, integrante de la CTA Autónoma de Corrientes y militante feminista con más de dos décadas de trayectoria, sostuvo que la fecha moviliza tanto en lo personal como en lo colectivo. "Hoy la realidad nos muestra nuevamente situaciones cada vez más horribles vinculadas a la violencia de género", expresó al recordar el reciente caso de Agostina, una adolescente de 14 años cuyo femicidio conmocionó al país.
La dirigente señaló que, si bien el movimiento logró importantes conquistas en estos once años, la problemática sigue vigente. Entre los avances destacó la incorporación de la figura del femicidio al Código Penal, la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres y la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).
"El femicidio permitió ponerle nombre a un crimen de odio y reconocer que existe una violencia específica hacia las mujeres. Fue una conquista impulsada por años de lucha del movimiento feminista", afirmó.
Derechos conquistados y debates actuales
Durante la entrevista, Cardozo también se refirió a las discusiones actuales sobre la interrupción del embarazo y cuestionó las interpretaciones que vinculan la baja natalidad con la legalización del aborto.
"Los abortos siempre existieron. Lo que cambió fue que dejaron de realizarse en la clandestinidad para convertirse en un derecho garantizado por el sistema de salud", sostuvo.
Además, consideró que la caída de la natalidad responde a múltiples factores sociales y económicos que se observan a nivel mundial, como la precarización laboral, la crisis económica y las dificultades para sostener proyectos familiares.
Respecto a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud, explicó que la ley permite la negativa individual, pero obliga a las instituciones a garantizar la práctica mediante otro profesional.
Preocupación por el acceso a la salud y la justicia
Uno de los puntos más críticos planteados por la referente fue el deterioro de las políticas públicas destinadas a la prevención y atención de situaciones de violencia.
"Cada vez es más difícil encontrar canales de acompañamiento. Hay problemas en el acceso a la salud sexual y reproductiva, faltan métodos anticonceptivos y existen dificultades para acceder a procedimientos que deberían estar garantizados", señaló.
También cuestionó la falta de implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en la provincia y advirtió que esto profundiza situaciones de vulnerabilidad.
En relación con las denuncias por violencia de género, Cardozo afirmó que el acceso a la justicia continúa siendo una deuda pendiente. Según indicó, apenas el 17% de las mujeres víctimas llegan a realizar una denuncia formal.
"Tenemos leyes, pero sigue costando mucho acceder a la justicia. Faltan asesorías, patrocinio jurídico y mecanismos que simplifiquen el camino para las mujeres", remarcó.
Asimismo, recordó que los protocolos vigentes establecen que las denuncias pueden realizarse en cualquier comisaría, aunque aseguró que en la práctica esto no siempre ocurre.
El rol de los varones y la construcción colectiva
Consultada sobre el papel de los hombres en la lucha contra la violencia de género, Cardozo consideró que el compromiso debe comenzar en los espacios cotidianos.
"Los varones tienen que cuestionar los micromachismos, los comentarios sobre los cuerpos de las mujeres y las situaciones de violencia que muchas veces se naturalizan. La solución es colectiva y requiere un debate abierto entre varones y mujeres", expresó.
En ese sentido, insistió en que la violencia de género no puede analizarse únicamente desde los casos extremos como los femicidios, sino también desde las prácticas cotidianas que reproducen desigualdades.
Una lucha que atraviesa generaciones
Cardozo recordó que comenzó a militar en los Encuentros Nacionales de Mujeres en 2006, motivada por el caso de Romina Tejerino, y destacó que su compromiso se fortaleció a partir de experiencias locales como el caso de Eli Verón en Corrientes.
"Muchas veces una se pregunta por qué seguir. Y la respuesta aparece cuando vemos que otras mujeres pudieron salir de situaciones de violencia gracias a esas redes de acompañamiento", reflexionó.
Finalmente, dejó un mensaje para las jóvenes que hoy observan con preocupación el contexto actual.
"Si algo incomoda, hay que hablarlo. Escuchar esa incomodidad y compartirla. Si muchas seguimos de pie es porque nos hemos sostenido entre nosotras. La solución es social, colectiva y también responsabilidad del Estado", concluyó.
En el marco de la jornada de Ni Una Menos, organizaciones sociales, sindicales y feministas convocaron a una movilización este miércoles desde las 16.30 frente al Tribunal Oral Penal N.º 2, sobre Costanera y Rioja. La marcha culminará en la plazoleta Vera con un acto e intervenciones artísticas.