En la previa de la semifinal entre Argentina e Inglaterra por el Mundial, el periodista deportivo Jorge Marinelli analizó en Hoja de Ruta el peso simbólico del encuentro, aunque llamó a separar la historia del contexto estrictamente deportivo.
"Para mí es un partido de fútbol con un montón de condimentos especiales, pero no deja de ser un partido de fútbol", sostuvo al comenzar la entrevista.
Si bien reconoció que el cruce con Inglaterra moviliza por la historia compartida entre ambos países y por el recuerdo imborrable del Mundial de México 1986, consideró que el objetivo inmediato pasa por definir quién avanzará a la final.
"Hay historias que están escritas y no van a cambiar. En 90 minutos, 120 o en los penales se define quién juega la final del Mundial."
El peso de México '86
Marinelli recordó que el encuentro disputado hace cuatro décadas quedó marcado por los dos goles de Diego Maradona, especialmente por la "Mano de Dios" y el llamado "Gol del Siglo", en un contexto muy cercano a la Guerra de Malvinas.
Sin embargo, señaló que el fútbol continuó escribiendo su historia con nuevos enfrentamientos entre ambos seleccionados.
"Argentina volvió a jugar con Inglaterra en 1998 y en 2002. Ganó una vez y perdió otra. Nada cambió. La vida futbolística siguió."
En ese sentido, consideró que la carga emocional del partido es mucho mayor para los argentinos que para los propios ingleses.
"Para nosotros tiene un plus que no lo tiene para ellos. Muchos ingleses ni siquiera tienen presente por qué en Argentina este partido se vive con tanta intensidad."
Messi y la obligación de seguir demostrando
Consultado sobre la posibilidad de que Lionel Messi tenga "su partido" frente a Inglaterra, Marinelli fue categórico.
"Si Messi, a esta altura de su carrera, todavía tiene que seguir demostrando lo que significa para la Selección, entonces no disfrutamos casi veinte años del mejor futbolista argentino."
A su entender, el rendimiento individual del capitán quedará supeditado al resultado colectivo.