La capacitación laboral incorporó una nueva herramienta en Gobernador Virasoro: simuladores de realidad virtual que permiten formar operadores de distintas maquinarias sin necesidad de comenzar directamente sobre los equipos reales.
La iniciativa se desarrolla desde el Centro de Formación Profesional Pablo Navajas Artaza, que funciona en una zona vinculada fuertemente a la actividad forestal y forestoindustrial. Su rector, el ingeniero Marcelo Moraga, explicó en diálogo con Hoja de Ruta que la tecnología permite que los trabajadores tengan un primer acercamiento a las máquinas y a los procedimientos antes de enfrentarse a una situación real.
“Lo que viene a promover este tipo de tecnología es primero hacer un acercamiento primario de los trabajadores a los equipos, con el fin de que cuando se suban a la máquina real ya tengan una idea avanzada tanto de la operación como de la seguridad y del cuidado del entorno donde trabajan”, explicó Moraga.
Capacitar sin poner en riesgo al trabajador ni a la máquina
La metodología permite reproducir distintas situaciones de trabajo y practicar operaciones que, en una máquina real, implicarían riesgos tanto para el operador como para el equipo.
En el caso de la cosechadora forestal, por ejemplo, los estudiantes pueden entrenarse en todo el proceso: acercarse al árbol, extender el brazo, sujetarlo, cortarlo, voltearlo, desramarlo, trozarlo, clasificarlo y dejarlo preparado para su extracción.
Para Moraga, esto representa un cambio importante respecto de la capacitación tradicional.
“Cuando uno toma personal nuevo y quiere capacitarlo en el uso de una maquinaria, la capacitación tradicional consistía básicamente en subirlo arriba de una máquina, una máquina cara, con todos los riesgos que implica”, señaló.
La propuesta también busca disminuir el impacto ambiental que puede producir un entrenamiento incorrecto, ya que evita utilizar maquinaria real innecesariamente durante las primeras etapas del aprendizaje.
De la motosierra a las máquinas especializadas
Uno de los cambios más importantes que atraviesa la actividad forestal es la incorporación de maquinaria que reemplaza parte de las tareas que históricamente realizaban los motosierristas.
Moraga explicó que el Centro de Formación Profesional trabajó durante años con cuadrillas de trabajadores que realizaban esas tareas y estaban expuestos a una actividad de riesgo.
“Los pocos accidentes que habían, aunque no eran muchos, eran graves”, recordó.
En ese sentido, sostuvo que la incorporación de tecnología no necesariamente significa perder puestos de trabajo, sino que también puede permitir que los trabajadores accedan a tareas más calificadas y mejores condiciones laborales.
“Esta tecnología viene a valorar, a darle valor al trabajo y que los trabajadores puedan acceder a mejores condiciones de trabajo”, afirmó.