Richard Scofano tenía 13 años cuando viajó a Bella Vista junto a su padre, Ricardo, y su hermano. Un cambio de último momento hizo que él y su hermano bajaran del colectivo antes de que ocurriera la tragedia que terminó con la vida de músicos y artistas de una generación. Hoy, radicado en Estados Unidos, convirtió aquella historia familiar en una obra para bandoneón y orquesta sinfónica que lleva por título “Adagio a las 3 y 10”. Contó todos los detalles en Hoja de Ruta.
A 37 años de la tragedia de Bella Vista, hay historias que todavía encuentran nuevas formas de ser contadas. Una de ellas es la de Richard Escófano, quien tenía apenas 13 años cuando viajó junto a su padre, Ricardo, y su hermano hacia aquella ciudad correntina.
Lo que ocurrió después marcó para siempre a su familia y a la música del Litoral. Richard era parte de una generación que creció rodeada de músicos. En aquellos años, el chamamé atravesaba una etapa de renovación, con nuevas búsquedas, composiciones y formas de llevar la música al escenario. La década del 80 había abierto también un nuevo clima cultural, marcado por el regreso de las libertades democráticas.