La quinta Marcha Federal Universitaria convocó este jueves por la tarde a docentes, no docentes, estudiantes, graduados y representantes de distintos gremios en las calles de Corrientes, en una nueva jornada de reclamo por el financiamiento de la educación pública. Bajo un sol radiante, las columnas comenzaron a movilizarse cerca de las 18 desde el Museo de Ciencias Naturales, ubicado sobre la avenida Costanera, y avanzaron hasta la plaza 25 de Mayo, frente al Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne).
La manifestación tuvo como principal consigna el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, con pedidos para garantizar el presupuesto de las instituciones, mejorar los salarios de docentes e investigadores y sostener las becas y la actividad científica. En la plaza, los participantes leyeron un documento unificado y expresaron su preocupación por la situación del sistema universitario.
El rector de la Unne, Omar Larroza, habló con El Litoral durante la movilización y destacó la convocatoria de la comunidad: “Esta es la quinta marcha universitaria, no podemos entender la actitud del gobierno nacional, esta es la respuesta que tenemos la de la gente en las calles”, expresó.
En esa línea, Larroza valoró el acompañamiento: “La identidad que tiene el sistema universitario y el sentido de pertenencia de la sociedad tenemos que agradecer porque realmente es un compromiso para que todo el sistema universitario pueda cumplir con los objetivos que hoy demanda”, continuó.
El testimonio de los presentes
Entre los manifestantes participaron exdocentes correntinas, que reclamaron el cumplimiento de la legislación vigente y cuestionaron la situación presupuestaria de las universidades.
“Es fundamental que todos los argentinos pidamos que se cumpla la ley, en principio por el presupuesto universitario. Que de una vez por todas el presidente obedezca la ley porque él es el primero que debe cumplir”, manifestaron a este medio.
Además del financiamiento universitario, una de las mujeres consultadas por El Litoral señaló que la protesta incluyó otros reclamos sociales. “En esta marcha universitaria también reclamamos por otras necesidades, como los beneficios que se le quitaron a las personas discapacitadas. Para que además el sistema funcione, que se les de un aumento de los salarios de docentes e investigadores, es una vergüenza lo que ganan”, sostuvo.
Los estudiantes tuvieron un lugar central en la convocatoria. Dos jóvenes de la Facultad de Medicina de la Unne explicaron por qué decidieron sumarse a la movilización y destacaron las oportunidades que les brinda la educación pública.
“Hoy venimos acá, porque gracias a la universidad pública tenemos la oportunidad de crecer, de estudiar y de ser alguien en la vida. Para que nuestra familia también salga adelante. Estoy acá hoy para que mis hermanos el día de mañana puedan tener acceso a estudiar como yo que tuve ese privilegio y es nuestro derecho”, indicó.
Por su parte, Máximo, estudiante de Comunicación Social, destacó: “Es muy importante estar acá y ponerle el cuerpo, se pide que se respete la ley, que el gobierno priorice lo que es necesario que es la educación”.
La convocatoria se desarrolló tanto en Corrientes como en Resistencia, donde la comunidad universitaria se concentró en el campus de la Unne, ubicado sobre la avenida Las Heras 727. En ambas ciudades, las columnas se movilizaron desde las 18 y confluyeron en la plaza 25 de Mayo de la capital chaqueña, donde también se dio lectura al documento unificado.
Contexto
La jornada formó parte de la quinta Marcha Federal Universitaria, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, con la adhesión de la Unne y de distintos sectores de la comunidad educativa. La convocatoria se extendió a diferentes puntos del país para reclamar por los recursos necesarios para el funcionamiento de las casas de estudio.
El reclamo se sostiene en torno a la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario y a la exigencia de que se cumpla con sus disposiciones. Según los planteos de los convocantes, la falta de recursos compromete el sostenimiento de las aulas, las becas, los salarios y las tareas de investigación, en un escenario que vuelve a poner en discusión el financiamiento de la educación superior pública.
La movilización buscó visibilizar una defensa más amplia del sistema universitario, que incluye el acceso a una educación pública y de calidad, la formación de profesionales, la producción de conocimiento científico y tecnológico y su aporte al desarrollo del país. Con una nueva convocatoria en las calles, estudiantes, docentes y trabajadores universitarios ratificaron su pedido de respuestas para garantizar la continuidad de esas funciones.