A tres años del ataque perpetrado por Palestina contra Israel, la fecha vuelve a estar atravesada por el recuerdo de las víctimas, las familias afectadas y las consecuencias que aquel 7 de octubre de 2023 tuvo sobre Israel y las comunidades judías alrededor del mundo. En diálogo con El Litoral, Leon E. Shocron Benmuyal, CEO de SB&A Management y miembro del Board of Governors de B’nai B’rith International, reflexionó sobre el significado de aquella jornada, el crecimiento de los discursos de odio y la importancia de mantener viva la memoria.
Para Shocron Benmuyal, el 7 de octubre significó un punto de inflexión que excedió a la propia comunidad judía. “Es más allá de la comunidad judía”, sostuvo al recordar el impacto que tuvo aquella jornada y las situaciones que se sucedieron posteriormente.
El especialista describió el ataque como un episodio de extrema violencia y destacó la magnitud de las personas que fueron tomadas como rehenes. En ese sentido, remarcó que “uno no logra tomar dimensión de todo lo que hicieron” y calificó de “perversa” la situación generada a partir de los secuestros.
El impacto sobre la seguridad y el discurso de odio
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la preocupación por la sensación de seguridad de las comunidades judías en distintos lugares del mundo.
“La sensación de seguridad que hace falta, en todo el mundo, la convicción de que este tipo de discursos de odio se deben tomar acciones concretas”, afirmó.
En ese sentido, diferenció entre distintas expresiones de odio. “Por un lado se encuentra el fanatismo individual que puede ser por ignorancia, falta educación, que ve a alguien diferente y los odia. Es el odio individual de gobernantes también, que ante su incapacidad para gobernar, busca culpables. Y está el sistemático, que persigue una línea determinada, más institucional”, explicó a este medio.
Según su mirada, el antisemitismo no se limita a hechos aislados, sino que puede manifestarse como un discurso de odio estructurado que se amplifica en distintos ámbitos, como universidades, medios y en redes sociales.
Estas narrativas, sostuvo, tienen la capacidad de influir más allá de los focos tradicionales del conflicto, generando efectos concretos en distintos países.
Señaló que existe una diferencia entre el desacuerdo político y el antisemitismo y planteó la necesidad de abordar el problema desde distintos ámbitos.
Otro de los puntos que destacó fue la falta de conocimiento que, según consideró, existe sobre acontecimientos centrales de la historia reciente.
“Mucha gente no comprende lo que pasó el 7 de octubre, le parece lejano”, sostuvo. En esa línea, también mencionó el desconocimiento que todavía existe sobre el atentado contra la AMIA y consideró que la memoria y la educación son fundamentales para evitar que estos hechos queden relegados.
Una organización presente en Corrientes
B’nai B’rith es una organización judía internacional de servicio y defensa fundada en 1843 en Nueva York, cuya misión incluye promover la seguridad y continuidad del pueblo judío, además de trabajar por la justicia, la filantropía y los derechos humanos a nivel mundial. En Corrientes se han realizado encuentros, conferencias, y este año Shocron Benmuyal brindó una charla magistral sobre la actualidad de Medio Oriente y su impacto global.
La organización con la que trabaja Shocron Benmuyal desde la denominada diplomacia civil, llevando distintas causas y debates a foros internacionales.
Tiene una extensa trayectoria y presencia en diferentes ámbitos, además de desarrollar actividades sociales y de concientización. En relación con Corrientes, mencionó la actividad que la organización desarrolla junto a los referentes locales Graciela Ricer y José Burijovich.
Más allá de la dimensión política y geopolítica, eligió cerrar su reflexión con una mirada sobre la capacidad de las personas para sobreponerse al dolor.
Recordó que el 7 de octubre de 2023 coincidió con una festividad judía y que, mientras se vivía una jornada marcada por el horror, también quedó registrada una imagen que representa para él la capacidad de resiliencia, personas que, pese al dolor, volvieron a bailar.
Para Shocron Benmuyal, esa capacidad de reconstruirse frente a la tragedia es también parte del mensaje que deja esta fecha y recordar lo ocurrido, preservar la memoria y, al mismo tiempo, encontrar fuerzas para continuar.