¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

Por adorar al demonio se ocasionó la muerte

A lo largo de la historia de la humanidad siempre hubo personas ignorantes dedicadas a adorar al mal o al diablo. Varias pidieron favores especiales a las entidades diabólicas.

Domingo, 14 de junio de 2026 a las 01:00

La famosa actriz Jayne Mansfield, considerada por muchos como la segunda Marilyn Monroe, aunque eran distintas físicamente hablando. En efecto, Mansfield era más mundana que Marilyn y superó su vida amorosa, tuvo varios maridos y amantes, entre ellos el presidente Kennedy y de todo el dinero que obtuvo de sus amoríos, se mandó a construir una enorme mansión, que le costó en esa época un millón de dólares. La mansión era llamada el “palacio rosa”porque la mandó a pintar de ese color por considerarlo color del amor. Su cama tenía forma de corazón, al igual que su gran piscina. Con su segundo marido, el musculoso Mickey Hargitay, mister Universo 1956, tuvieron tres hijos. Entonces mandó hacer una piscina más chica, poco honda, para sus niños, también en forma de corazón. Mientras ella se divertía con el galán de turno, el fortachón se encargaba de cuidar a los niños. Al final, Jayne se cansó de su marido, lo echó de la casa  y se divorció.

En su ansia de emociones fuertes, la actriz se convirtió en una sacerdotisa del diablo, en la iglesia de Satán, del notorio hechicero Anton Lavey. En las misas negras que celebraban con una cruz cabeza abajo. Los fieles asistían completamente desnudos y  danzaban alrededor del oficiante, totalmente desatados. Fue en una de estas misas negras que Jayne fue degollada dentro del ritual, su cabeza sangrante voló, cayendo al suelo. Todo fue horrible y el caso fue considerada un accidente en el ritual. Lavey conseguía ostias consagradas que robaban de una iglesia católica y se las hacía pasar a Jayne por sus partes íntimas, luego se las daba a comer a los asistentes y se desataba una orgía sexual en la que todos se encontraban como bestias en celo, hasta caer rendidos, totalmente exhaustos. Por todos los asistentes a estas misas negras, era considerada como una sacerdotisa del diablo, como una conexión  directa con el maligno. Junto con Lavey hicieron pedidos al diablo y formularon una maldición para quienes obraran en su contra. Hasta que se desató la tragedia que  terminó con la vida de Jayne Mansfiel y todo quedó archivado en los anales policiales de la época.

Entonces su mansión y sus pertenencias se pusieron en venta. Más tarde el fantasma satanizado de Jayne comenzó a mostrarse en su casa, ocasionando varias tragedias. El hijo del primer comprador de la casa, manejando el auto rosa de ella, chocó contra las rejas de la mansión y se mató.

Sigue la cadena
La casa fue comprada luego por “Mama”, Cass Elliot, del famoso grupo “The Mamas and the Papas”.Mietras remodelaban la casa, Cass estuvo comiendo un sandwich y murió atorada y asfixiada. La tercera compradora fue poseída por el malévolo espíritu de Jayne. Se vestía con una ropa dejada por la actriz, se hizo una operación en el busto para igualar a Jayne en tamaño y se tiñó el cabello de rubio. Totalmente desquiciada, terminó internada en un manicomio, donde finalmente murió.

Después de eso, la casa fue comprada por uno de los Beatles, Ringo Starr. Aconsejado por un ocultista pintó la casa de blanco, para ahuyentar a los malos espíritus. Sin embargo después de un mes, la casa volvió a tomar el color rosa. Ringo Starr volvió a mandar pintarla totalmente de blanco, pero la casa retomó nuevamente el color rosa. Ringo, asustado por todo lo que pasaba, vendió la casa al famoso cantante Engelbert Humperdink, quien antes de ocuparla, la mandó bendecir por un sacerdote católico. De nada le sirvió, tanto él como sus hijos, comenzaron a ver el fantasma de Jayne. El colmo ocurrió cuando hubo un temblor en California y en medio del jardín se abrió una grieta con la figura perfecta de un corazón. Entonces Engelbert y su familia abandonaron la casa rápidamente. 

Pero no todo ha de ser maléfico en esta historia: Mariska Hargitay, hija de Jayne, tiene un gran éxito en televisión, debido a que, según ella, la cuida y protege desde el más allá. “Pienso mucho en ella -dice- y he aprendido de sus errores. No tengo dudas de que ella me sigue cuidando desde el otro lado”. Mariska personifica a la teniente Benson en la serie policial “La ley y el orden. UVE” (Unidad de Víctimas Especiales) donde tiene mucho éxito junto a un gran elenco de grandes actores.

PUBLICIDAD

MÁS LEÍDAS

PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD