La Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) volvió a posicionarse como un actor relevante en la investigación agrícola tras participar en la identificación de tres de los principales virus que afectan al cultivo de arroz en Argentina. El más reciente hallazgo fue la detección del Virus del Mosaico Necrótico del Arroz (Rice Necrosis Mosaic Virus, RNMV), una enfermedad que hasta el momento solo había sido reportada en Japón.
El descubrimiento fue realizado por un equipo integrado por especialistas de organismos nacionales e internacionales, entre ellos el Laboratorio de la Cátedra de Fitopatología de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE. Además de detectar el virus, los investigadores lograron reconstruir el genoma presente en el país, un avance que permitirá profundizar los estudios sobre su comportamiento y distribución.
Trabajo de investigación
Las ingenieras agrónomas Valentina Solís y Susana Gutiérrez, integrantes del laboratorio de la UNNE, destacaron que se trata de un trabajo sostenido durante años junto al Instituto de Patología Vegetal (IPAVE), el CONICET, el INTA, centros de investigación de Montpellier, Francia, y productores arroceros. “Es una satisfacción haber aportado a la identificación y monitoreo de tres de los principales virus que afectan al cultivo del arroz”, señalaron.
El primer antecedente se remonta a 2018, cuando se confirmó por primera vez en Argentina la presencia del Rice Stripe Necrosis Virus (RSNV), causante del denominado “entorchamiento del arroz”. El virus fue detectado en muestras provenientes de Corrientes y Santa Fe mediante técnicas serológicas, microscopía electrónica y análisis moleculares, convirtiéndose en el primer reporte de una infección viral en arroz en el país.
A partir de ese hallazgo, investigadores de la UNNE desarrollaron estudios para determinar la distribución del hongo Polymyxa graminis, vector natural de este virus. Los trabajos incluyeron extensos muestreos en campos arroceros de Corrientes, Chaco, Formosa y el norte de Santa Fe, con análisis de plantas, malezas y muestras de suelo.
La continuidad de esas investigaciones permitió otro descubrimiento relevante en 2023, la identificación del arroz como huésped natural del Virus del Mal de Río Cuarto, una enfermedad conocida por provocar importantes daños en cultivos de maíz. Este hallazgo contribuyó a mejorar el diagnóstico y la caracterización molecular de una virosis cuya presencia en arroz no había sido demostrada hasta entonces.
Más recientemente, durante nuevos estudios sobre el vector Polymyxa graminis en arrozales correntinos, se detectó el RNMV en hojas con síntomas compatibles. La enfermedad, que hasta ahora solo se conocía en Asia, también es transmitida por ese hongo del suelo, lo que abrió una nueva línea de investigación para conocer su alcance en los sistemas productivos argentinos.
Pese a la importancia científica del descubrimiento, las especialistas remarcaron que no existe motivo de alarma. “La detección de estos virus no debe generar alerta sanitaria. En el caso del RNMV, hasta el momento fue identificado en una sola muestra”, explicó Solís. Sin embargo, subrayó la necesidad de mantener monitoreos permanentes y diagnósticos precisos para conocer el estado fitosanitario de un cultivo que representa una economía regional clave.
Las investigadoras coincidieron en que estos avances permiten anticiparse a posibles problemas productivos y desarrollar estrategias de manejo antes de que las enfermedades se expandan. Además, destacaron el valor del trabajo interdisciplinario para transformar el conocimiento científico en herramientas concretas para el sector arrocero y proyectaron continuar con estudios orientados a la detección de virus tanto en arroz como en otros cultivos de la región.