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Por qué cada vez hay más personas alérgicas en Corrientes y cómo se comportan las alergias

El cambio climático está adelantando y extendiendo la temporada de polinización, y en Corrientes esto se suma a un clima cada vez más tropical y húmedo. En esta columna, la especialista explica por qué la rinitis alérgica no debe subestimarse, cuáles son los alérgenos típicos de la región y por qué no hay que automedicarse.

Por El Litoral

Miércoles, 15 de julio de 2026 a las 10:00

Por Dra. Stella Cuevas (*)

En mi consultorio, la consulta se repite cada vez con más frecuencia: pacientes que nunca habían tenido alergia en su vida y que, desde hace un tiempo, empiezan con episodios de estornudos, secreción nasal, picazón en los ojos, la garganta y la nariz, congestión y hasta ronquidos. Muchos de ellos tenían la predisposición genética, heredada de sus padres o de algún familiar, pero hasta ahora nunca se les habían manifestado los síntomas. Y esto no es casualidad. Tiene mucho que ver con algo a lo que, creo, todavía no le estamos dando la importancia que realmente merece: el cambio climático.

El fenómeno en números

Hoy, entre 400 y 600 millones de personas en el mundo tienen algún tipo de alergia. Para 2050, según la Organización Mundial de la Salud, la mitad de la población mundial será alérgica. Además, la polinización de los árboles, que antes arrancaba en septiembre, hoy comienza en agosto, un mes de mucho viento: se adelanta y se prolonga en el tiempo.

El rol del cambio climático

Este aumento se explica por la combinación de la carga genética, esa herencia de padres o familiares con antecedentes alérgicos, y los cambios en el ambiente y en nuestro estilo de vida. El cambio climático tiene un rol central en este crecimiento, y es algo que, como especialista, quiero remarcar con todas las letras. Con temperaturas más altas, la fotosíntesis de árboles y plantas se vuelve mucho más intensa, y eso adelanta la polinización. Y con el viento, ese polen de árboles, pastos y malezas se transporta con muchísima más facilidad. El resultado: temporadas de alergias más largas y más intensas.

Qué vemos en Corrientes

Nuestra provincia no es ajena a este fenómeno. El clima correntino es prácticamente tropical: de hecho, los veranos se extienden de agosto a mayo, hay pocos días de frío, que además se sienten más porque no contamos con gas natural,  y una humedad muy marcada por los ríos Paraná, Uruguay y Corrientes. Esto extiende, en la práctica, la temporada de exposición a los diferentes alérgenos.

Entre los más comunes de la zona están el polen de ligustro, pino, lapacho y eucalipto; en las zonas de deforestación, los pastos, que polinizan sobre todo entre enero y marzo; y las malezas que se ubican en las banquinas. Los hongos también están siempre presentes, por tratarse de una zona muy húmeda, y esa humedad permanece en las casas. A esto se suma que este año tendremos El Niño, y no podemos olvidarnos de los ácaros y del polvo de la casa, que despiertan estornudos, picazón de nariz y ojos, y obstrucción nasal, que pueden producir pérdida del olfato (hiposmia o anosmia). Además, el calor nos hace pasar mucho tiempo al aire libre, en contacto constante con los alérgenos mencionados anteriormente.

 

¿Cómo distinguir una alergia de un resfrío?

Es una consulta muy frecuente, y en general se puede diferenciar con un simple interrogatorio e inspección. Primero pregunto si hay antecedentes familiares de alergia (padres, hermanos, etc.) y observo al paciente mientras me cuenta sus síntomas: es ahí donde se hace presente la rinitis alérgica, que se caracteriza por cuatro síntomas cardinales muy claros: obstrucción nasal, crisis de estornudos, una secreción transparente similar a la clara de huevo, y picazón en la nariz y en los ojos.

El resfrío, en cambio, es una infección viral. Este año, particularmente, está circulando mucho la gripe influenza AH3N2, que produce fiebre que aparece y desaparece (por encima de los 38°), fuertes dolores musculares y óseos, y una tos muy característica (de foca o de perro) que se prolonga en el tiempo. Si la rinitis alérgica no se trata a tiempo, puede evolucionar hacia una rinosinusitis crónica, en la que el proceso inflamatorio ya no se limita a la mucosa nasal, sino que se extiende a todos los senos paranasales.

Una enfermedad que no debe subestimarse

El mayor error que veo es que la gente se automedica. Y quiero ser clara en esto: la alergia respiratoria no debe subestimarse, pues afecta directamente la calidad de vida y el bienestar de quien la padece. Cuando no se trata a tiempo, puede alterar el bienestar de la persona que la padece, produciendo malhumor, agotamiento físico, alteraciones cognitivas, falta de concentración y ausentismo laboral o escolar.

Es muy frecuente en niños de entre seis y siete años y en adolescentes. Se pasan el día estornudando, congestionados, sin poder respirar bien, y no están en condiciones de sentarse a hacer la tarea. También impacta en el descanso: la obstrucción nasal lleva a dormir mal, y eso se traduce en cansancio y bajo rendimiento.

La importancia de respirar por la nariz

Algo que subrayo siempre en la consulta es que el aire debe entrar siempre por la nariz y no por la boca. ¿Por qué? Porque al pasar por las fosas nasales, el aire se calienta hasta unos 32 grados, se humidifica a un 80% y, además, se filtran las partículas del ambiente que lo enrarecen. Cuando esto no ocurre correctamente, con el tiempo se genera irritación, que deriva en congestión, obstrucción nasal y una voz nasal característica (lo que llamamos rinolalia). Además, el ingreso del aire por la boca a raíz de la obstrucción nasal tiene otra calidad, y eso lleva al ronquido y a la mala calidad del sueño.

Mitos y verdades

"Si nunca fui alérgico y tengo una crisis, ¿esto se puede repetir?" Sí. Como alergista lo veo todo el tiempo: la predisposición genética puede estar presente desde siempre, pero antes nunca se habían manifestado los síntomas; y quizás ahora sí, justamente porque al antecedente familiar alérgico se le suma el cambio climático, que actúa como gatillo a partir de los cambios ambientales.

"¿Alcanza con aguantar unos días con antihistamínicos que tengo en casa?" Falso, y es uno de los errores más frecuentes. Automedicarse sin diagnóstico puede retrasar el tratamiento adecuado y dejar avanzar una enfermedad que, sin control, afecta el sueño, la concentración y el rendimiento diario.

"¿Las alergias son solo un tema de primavera u otoño?" Antes podíamos decir que sí. Actualmente debemos hablar de alergias intermitentes o persistentes, y de su grado,leve, moderado o severo, independientemente de la estación del año.

Recomendaciones para prevenir complicaciones

 

  • Identificar con precisión cuál es el alérgeno que nos afecta, en caso de poder determinarlo.

 

  • Mantener los ambientes ventilados y limpios, y controlar la humedad del hogar.

 

  • Evitar el humo de cigarrillo.

 

  • Sostener hábitos higiénico-dietéticos saludables.

 

  • Limpiar con trapos húmedos.

 

  • Evitar desodorantes u odorizantes ambientales.

 

  • Nunca automedicarse.



 

La consulta marca la diferencia

Es importante realizar la interconsulta con el especialista en alergia para lograr el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado. En Corrientes contamos con muy buenos alergistas, y el objetivo es devolverle el bienestar al paciente a través de un interrogatorio, la inspección física y, en algunos casos, pruebas de alergia (testificación).

Hoy disponemos de un arsenal terapéutico amplio: solución salina hipertónica, corticoides tópicos en spray y antihistamínicos de segunda generación, con un perfil de seguridad muy alto porque no atraviesan la barrera hematoencefálica, por lo que no producen somnolencia. En caso de realizar la testificación, se indica la inmunoterapia (las "vacunas para la alergia"), que puede modificar la historia natural de la enfermedad.

Respirar bien no es un lujo: es salud, es descanso, es concentración. Y esta vez, escuchar al cuerpo puede ser tan simple como no subestimar un estornudo.

Dra. Stella Maris Cuevas, médica cirujana otorrinolaringóloga, alergista y experta en olfato (MN 81701). Expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos Aires (AOCBA).

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