Las sirenas de distintos cuarteles de Bomberos Voluntarios de distintas ciudades de Corrientes se hicieron escuchar este jueves a las 10, como parte del sirenazo nacional convocado para reclamar respuestas al Gobierno nacional por la situación que atraviesa el sector. Una de las principales quejas es la distribución de $59.300 millones a estaciones de todo el país.
La protesta se replicó en distintos puntos de la provincia, entre ellos Capital, Riachuelo y Saladas, y se realizó de manera simultánea con cuarteles de toda la Argentina.
“En un mismo momento y de manera pacífica, hicimos sonar nuestras sirenas para visibilizar la situación que atraviesa el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios y acompañar los reclamos necesarios para garantizar su sostenimiento y fortalecimiento”, señalaron desde el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Riachuelo.
La convocatoria tuvo una particularidad, esta vez las sirenas no sonaron por una emergencia, sino para visibilizar el reclamo de los trabajadores voluntarios.
“Detrás de cada sirena hay bomberos y bomberas que, todos los días, están al servicio de la comunidad, atendiendo emergencias y poniendo su tiempo, esfuerzo y compromiso al servicio de los demás”, expresaron desde el cuartel.
Reclaman $59.300 millones
Uno de los principales puntos del reclamo está relacionado con los fondos establecidos por la Ley Nacional 25.054, que contempla recursos destinados al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
De acuerdo con lo informado por el Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios, el Gobierno nacional mantiene pendiente la distribución de unos $59.300 millones que fueron recaudados a través del aporte previsto por la normativa.
Según las federaciones, el monto representa un perjuicio de aproximadamente $45 millones para cada asociación de bomberos que todavía no recibió los recursos correspondientes.
La situación también alcanza a otras partidas, como las vinculadas al impuesto a los combustibles, que forman parte de los recursos destinados al sistema.
Cuatro motivos detrás del sirenazo
El reclamo de los bomberos voluntarios se sostiene en cuatro puntos principales.
El primero es la falta de pago de fondos establecidos por ley. Las federaciones cuestionan que el Estado nacional retenga recursos que ya fueron recaudados mediante el aporte del 0,3% de las pólizas de seguro.
El segundo es el impacto económico directo en los cuarteles. La deuda implica, según lo informado por el sector, unos $45 millones que corresponden a cada asociación.
El tercer punto es el riesgo operativo. La falta de recursos dificulta afrontar gastos corrientes, realizar reparaciones de autobombas y adquirir elementos de protección indispensables para los rescatistas.
Finalmente, reclaman medidas normativas adicionales, entre ellas la aplicación de la Ley de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, el reintegro del IVA y facilidades aduaneras para la importación de vehículos.
También reclaman cambios en las concesiones
Los bomberos también plantearon una demanda vinculada a la denominada Red Federal de Concesiones.
En ese sentido, solicitan que los contratos contemplen convenios obligatorios, una contraprestación mensual por disponibilidad, el reintegro de gastos extraordinarios y una compensación por los daños que puedan sufrir los cuarteles que intervienen en siniestros ocurridos en esas trazas.