En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, llamó a abordar la problemática de manera colectiva. El religioso convocó a instituciones y distintos niveles del Estado a trabajar de forma articulada.
“Lo que afecta a todos debe ser tratado por todos”, sostuvo Canecín durante un mensaje pronunciado en la capilla de San Pedro, en la zona rural de Goya. Ahí administró el sacramento de la confirmación a los jóvenes de la zona y afirmó que el suicidio es un problema que requiere una respuesta conjunta.
El obispo también convocó a “crear redes a favor de la vida” y destacó la importancia de unir esfuerzos para trabajar por el bien común. Además, remarcó la responsabilidad de acompañar a las personas durante las distintas etapas de la vida.
Canecín sostuvo desde una mirada religiosa que la vida es un don de Dios desde la concepción hasta su último momento. En ese marco, planteó la necesidad de fortalecer el sentido de la vida en niños, adolescentes, jóvenes y adultos.
“Cuánto tenemos que trabajar como sociedad para equipar el corazón de los niños, adolescentes, jóvenes y adultos, en todas las etapas de la vida, con el sentido de la vida”, expresó.
El mensaje desde Goya
El obispo invitó además a elevar una oración por las víctimas del suicidio y sus familias. También pidió discernimiento para encontrar respuestas frente a esta problemática.
“Quiera Dios regalarnos esta capacidad de articular. Crear redes a favor de la vida, ese es mi deseo”, manifestó.