Del 18 al 20 de septiembre, el Club Hípico Santa Catalina volverá a convertirse en punto de encuentro para una de las disciplinas ecuestres que más viene creciendo en la región. Durante tres jornadas, Corrientes recibirá a jinetes y amazonas llegados de distintas provincias para disputar un nuevo certamen zonal de salto hípico, que reunirá cerca de 200 inscripciones y tendrá, además, un significado especial dentro del calendario federal de la disciplina.
La competencia correntina marcará la culminación del Campeonato Federal de Salto en su etapa clasificatoria, cuyo capítulo decisivo tendrá lugar el mes próximo en Córdoba. Por eso, detrás de cada recorrido habrá algo más que una marca en el cronómetro: estarán en juego posiciones, clasificaciones y la posibilidad de llegar a la gran definición nacional. La pista de Santa Catalina será, durante ese fin de semana, una escala importante en el camino hacia esa final.
Pero habrá también otra disputa, menos visible en las planillas y acaso más importante para la propia actividad: la que libra Corrientes por consolidarse como una plaza capaz de recibir competencias de esta magnitud y reunir en su pista a protagonistas provenientes de distintos puntos del país. El movimiento de jinetes, amazonas, caballos, equipos y acompañantes convertirá durante esos días al Club Hípico Santa Catalina en un verdadero centro de la actividad ecuestre regional.
El viernes estará reservado para las pruebas de ambientación, con alturas que irán desde los 30 centímetros hasta 1,20 metros. Será el primer contacto con la pista, los obstáculos y las condiciones del escenario, tanto para quienes compiten como para sus caballos. Porque en el salto hípico no alcanza con que uno esté preparado: también debe estarlo el otro. Y entre ambos, jinete y caballo, deberá aparecer esa precisión que convierte un recorrido en una buena actuación.
Las competencias oficiales se desarrollarán durante el sábado y el domingo, con alturas que llegarán hasta 1,30 metros. El sábado se disputarán pruebas contrarreloj, en las que las faltas y los tiempos determinarán las posiciones. El domingo llegará el momento de la definición: quienes hayan completado el recorrido sin faltas o igualen la menor cantidad registrada accederán al desempate, que volverá a resolverse contra el reloj.
Serán tres días en los que la pista estará ocupada por saltos, cascos, riendas, obstáculos y esa tensión particular que precede a cada recorrido. Cerca de 200 inscripciones anticipan un escenario con fuerte presencia de representantes de la actividad hípica regional y de otras provincias, con las instalaciones del Club Hípico Santa Catalina, institución señera de la provincia que volverá a brillar debidamente acondicionada para recibir a competidores y caballos.
Y mientras Corrientes mira hacia Córdoba, donde el mes próximo se disputará la final del Campeonato Federal de Salto, Santa Catalina tendrá su propia oportunidad de mostrar algo que excede los resultados de una competencia: que la provincia puede ser también un lugar de llegada para el deporte ecuestre argentino, una plaza donde la competencia encuentra pista, público y protagonistas dispuestos a volver a medirse con el reloj, con los obstáculos y, finalmente, consigo mismos.