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Un estudio de la Unne identificó áreas para la conservación de anfibios en el Iberá

El trabajo es de relevancia ya que Corrientes es la segunda provincia con mayor diversidad de anfibios del país. A nivel mundial, cerca del 41% este grupo de vertebrados está al borde de la extinción debido a la actividad humana.

Por El Litoral

Jueves, 17 de septiembre de 2026 a las 09:08

Un estudio realizado en la Unne determinó cuáles serían las áreas más relevantes para la conservación de anfibios en la Reserva Natural Iberá. De las cinco cuadrículas que representan la superficie mínima que contienen a todas las especies de anfibios, sólo una coincide con espacios de conservación actualmente definidos en el Iberá.

Las crecientes presiones antropogénicas sobre la biodiversidad, impulsadas en particular por las altas tasas de cambio de uso del suelo y la sobreexplotación de los recursos naturales, están provocando la pérdida irreversible de especies y la degradación de los ecosistemas.

La acelerada pérdida de biodiversidad impulsada por las actividades humanas resalta la necesidad de identificar áreas prioritarias para la conservación.

La Reserva Natural Iberá (RNI), ubicada en la región centro-norte de la provincia de Corrientes, abarca un área de 13,000 km² y constituye uno de los sistemas de humedales más importantes de Sudamérica, tanto por su extensión espacial como por las especies que albergan.

Dentro de la reserva, para implementar acciones de conservación de la biodiversidad, en 1994 se definieron cinco Unidades de Conservación.

En ese marco, un proyecto del Laboratorio de Herpetología, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la Unne (Facena), analizó la aptitud de las actuales áreas de conservación en Iberá para la preservación de la diversidad de anfibios.

De manera reciente, en la revista Facena, se presentaron los resultados del estudio, que expone la necesidad de adicionar áreas para favorecer la conservación de este grupo de la fauna que incluye a los sapos y ranas.

El trabajo estuvo a cargo de la Dra. María del Rosario Ingaramo, investigadora del Laboratorio de Herpetología y docente de la asignatura Bioestadística de Facena, y del Dr. Federico Marangoni, investigador independiente del Conicet en el Laboratorio de Herpetología y docente de “Ecología de Poblaciones” en Facena.

"Nuestros resultados subrayan la importancia de incorporar criterios específicos para cada taxón, especialmente para grupos sensibles como los anfibios, en el diseño y la planificación de áreas protegidas", resaltaron.

Información clave para conservar

En el marco del estudio, se realizaron muestreos de campo, revisión bibliográfica y de colecciones biológicas, que permitieron obtener 1.847 registros de 44 especies de anfibios para la Reserva Natural Iberá.

La presencia/ausencia de especies se registró en cada una de las 28 cuadrículas en las que se dividió el área de estudio, y se calcularon la riqueza de especies, la diversidad filogenética y un índice combinado de biodiversidad, que incluye rareza y nivel de amenaza.

De acuerdo a los resultados principales del trabajo, la superficie mínima necesaria que representa a todas las especies de anfibios es de cinco cuadrículas (18%) y solo una coincide con una unidad de conservación actual.

La reserva alberga cinco unidades de conservación que con «Galarza» (200 km²), «Iberá» (100 km²), «Itatí» (130 km²), «Yaguareté Corá» (100 km²) y «Camby Retá» (100 km²), las cuales presentan una baja superposición con las áreas prioritarias identificadas y una representación limitada de la fauna de anfibios.

En ese sentido, se recomienda la adición de cuatro cuadrículas para cubrir los vacíos de conservación de anfibios.

Zona de estudio. Reserva Natural Iberá (RNI) dividida en 28 celdas de 0,15° de latitud-longitud. Las líneas rojas delimitan las Unidades de Conservación de la Reserva Natural Iberá, Provincia de Corrientes, Argentina. Abreviaturas de las UC: Cb = Cambyretá, G = Galarza, Ib = Iberá, YC = Yaguareté-Corá, It = Itatí.

Aportes para la gestión

«El trabajo proporciona un plan espacial para establecer nuevas áreas protegidas», destacaron la Dra. Ingaramo y el Dr. Marangoni en diálogo con Unne Medios.

Al respecto, resaltaron que la configuración actual de las unidades de conservación puede tener una representatividad y efectividad limitadas para la protección integral de la fauna de anfibios de la reserva.

En esa línea, consideraron que el fortalecimiento de las medidas de protección en estas cinco áreas es fundamental como una herramienta de gestión estratégica para mitigar las extinciones locales de taxones amenazados.

Grupo vulnerable

La Dra. Ingaramo comentó que los anfibios constituyen actualmente el grupo de vertebrados más amenazado a nivel mundial, con aproximadamente el 40-41% de las especies en riesgo de extinción, principalmente debido a la pérdida de hábitat, el cambio climático, las enfermedades emergentes, la contaminación y las especies invasoras.

En el caso de Corrientes, es la segunda provincia, después de Misiones, con mayor diversidad de anfibios, y cuenta con pocas especies consideradas vulnerables o en peligro, por los cual, planteó, “los esfuerzos deben orientarse hacia la mejor protección posible de esa riqueza de anfibios de la provincia y en particular del Iberá”.

Sobre ello, indicó que la identificación de áreas de biodiversidad relevantes, mediante el uso combinado de múltiples índices y enfoques basados ​​en la complementariedad, como el implementado en el estudio, proporciona un marco sólido para fortalecer la eficacia del sistema de conservación del Iberá.

Asimismo, también aportaría a la asignación eficiente de los limitados recursos destinados a la conservación.

Medios Unne

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