“Caminemos con María para sanar, soñar y servir”, con esa frase, miles de jóvenes vuelven a encontrarse en el camino hacia Itatí. Para Monseñor Adolfo Canecín, obispo de Goya, cada una de esas palabras tiene un significado profundo y una invitación concreta para quienes participan de la peregrinación.
En exclusiva para El Litoral, Canecín explicó el sentido del lema elegido para esta 47° edición y recordó también sus vínculos con el inicio de esta tradición. “Estamos realizando la 47 edición de los jóvenes del Nea a Itatí. Yo les cuento que la provincia permitió que en el año 1979 sea uno de los iniciadores de esta peregrinación”, señaló.
Nacido en Formosa y obispo de Goya desde hace 11 años, el religioso comenzó por explicar el significado de “sanar”. “El hijo de María vino a sanar, de raíz, causa y origen el pecado que anida en el corazón humano. Él quiere sanar a la humanidad, al planeta tierra”, expresó.
Para Canecín, esa idea de sanar también alcanza a los problemas que atraviesan a la sociedad. “Quiere que soñemos el sueño del padre, un mundo donde todos seamos hijos y hermanos. Donde se supera la inequidad social, donde se pueda superar la trata de persona, la drogodependencia, los suicidios, el alcoholismo donde no haya necesidad de que la gente tenga que emigrar a otro lado por el hambre, por la desertificación del planeta”, sostuvo.
Por eso, el obispo planteó que el segundo concepto del lema es una invitación a mirar hacia adelante y pensar en el país que se quiere construir. “Así que animarnos a soñar, el sueño para la Argentina, el bien común para todos los argentinos”, afirmó.
En ese punto, Canecín citó al General José de San Martín y recordó una frase vinculada a su etapa como gobernador de Cuyo. “Como decía el General San Martín siendo el gobernador de Cuyo, a la idea del bien común todo debe sacrificarse, los hermanos que tienen la función pública, los hermanos políticos deben sacrificarse por el bien común que es el mayor de los bienes”, manifestó.
Finalmente, se detuvo en la última palabra del lema: servir. “Y para que todos nos volvamos servidores, ojala que todos los peregrinos volvamos con ganas de servir en nombre de Jesucristo”, expresó el obispo de Goya.
(VT)