Corrientes se prepara para una primavera con mayores probabilidades de lluvias por encima de los valores normales y temperaturas que podrían ubicarse entre los registros habituales y valores superiores. El escenario climático previsto para septiembre, octubre y noviembre también se encuentra en línea con las condiciones asociadas a una posible llegada del fenómeno de El Niño a la región.
Para las precipitaciones, Corrientes presenta una probabilidad superior al 55% de registrar valores por encima de lo normal durante el trimestre, un escenario que también alcanza a buena parte del Nordeste Argentino (NEA). En cuanto a las temperaturas, las proyecciones indican una mayor posibilidad de registros normales o superiores a lo habitual, aunque en este caso la probabilidad se ubica entre el 40% y el 45%.
Cuáles son los valores normales
El comportamiento esperado se puede observar en los valores medios históricos de cada mes en Corrientes. En septiembre, la temperatura máxima media ronda los 25,8 °C y la mínima los 13,6 °C, mientras que la precipitación media es de 60,3 milímetros. En octubre, las temperaturas medias ascienden a 28,1 °C de máxima y 17,8 °C de mínima, con una precipitación media de 153,8 milímetros.
Noviembre marca un nuevo aumento de las temperaturas y las lluvias. La máxima media alcanza los 29,7 °C y la mínima los 19,6 °C, mientras que la precipitación media histórica se ubica en 184,8 milímetros. De esta manera, el avance de la primavera suele estar acompañado por un incremento tanto de las temperaturas como del volumen de precipitaciones.
El posible escenario de El Niño resulta relevante para Corrientes y el NEA debido a que este fenómeno puede favorecer períodos con mayores precipitaciones en distintas zonas de la región. Sin embargo, el pronóstico trimestral no permite determinar con precisión qué días lloverá, cuánto precipitará ni anticipar la ocurrencia de eventos extremos.
Por eso, las proyecciones para septiembre, octubre y noviembre deben interpretarse como una tendencia general para el trimestre y complementarse con los pronósticos de corto plazo. Estos últimos son los que permiten conocer con mayor precisión la evolución diaria de las temperaturas, las lluvias y la posibilidad de fenómenos meteorológicos puntuales.