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Pilotos de un rally transportados por un OVNI

En el campo del fenómeno Ovni, la teleportación o transpote de un objeto a distancia, existe, aunque son pocos los casos que no tienen una explicación lógica. Entre ellos figura uno de los más famosos, protagonizado por dos pilotos chilenos, corredores del rally Vuelta a América del Sur, en 1978.

Sabado, 05 de septiembre de 2026 a las 19:52

El automovilismo de carretera, especialmente los llamados rallys tiene muchos adeptos y seguidores en la Argentina y toda América del Sur. Aficionados que colman los bordes de las carreteras siguiendo las incidencias de las carreras en sus distintas etapas. En 1978 la expectativa era muy grande en todo el cono sur, por la Vuelta de América del Sur, organizada por el Automóvil Club Argentino, donde participaban pilotos de todo el mundo que querían demostrar su buen manejo y calidad de equipos. Todo iba bien hasta que en la última etapa se produjo un hecho impactante que en su momento dio mucho que hablar por la espectacularidad del caso.

Nos referimos al caso de los dos conductores chilenos Miguel Ángel Moya y Carlos Acevedo, protagonistas involuntarios de un impactante hecho. Según cuentan ellos, el 23 de septiembre de 1978 a las 3 de la madrugada, mientras estaban participando de la Vuelta de América del Sur en su última etapa de 1.000 kilómetros, fueron "levantados" por una luz potente, blanca y amarillenta, en la ruta 3, en un cruce con un camino vecinal que conduce a Viedma, en el sur argentino y fueron dejador 90 kilómetros más adelante en cuestión de segundos.

Según su opinión y la de algunos testigos, fueron alzados por un Ovni en plena ruta, en una experiencia que hasta hoy recuerdan con temor. En su momento este hecho fue dado a conocer por toda la prensa deportiva que seguía la carrera, levantando más polvareda que los autos en la ruta, pero después se olvidó el caso y se lo recuerda como uno de los más importantes en la historia del fenómeno Ovni.

Las declaraciones de un ex corredor de ese rally, integrante del equipo ecuatoriano Edmundo Carvajal,volvió a reabrir el recordado y polémico caso, al comentarlo en una entrevista que le hiciera la televisión ecuatoriana. Según Carvajal, el Citroen, piloteado por el empresario chileno Carlos Acevedo, que llevaba como copiloto a Miguel Ángel Moya, se les adelantó en una curva, después de la cual venía una larguísima recta de unos 100 kilómetros. "Después de la curva no los volvimos a ver -dijo Carbajal- lo que nos llamó mucho la atención pues el vehículo no iba a tanta velocidad, al punto  de no ver siquiera las luces de posición."   Horas después el auto de los ecuatorianos llegó a una gasolinera donde encontraron a Acevedo fuera del coche y a su copiloto Miguel Angel Moya sentado dentro del auto rodeados por una multitud.

Increíble relato

"Al llegar -cuenta Carvajal-  les preguntamos qué había pasado, porque los vimos muy nerviosos y exaltados y nos comentaron que vieron como se les vino encima una luz muy potente e intensa, por detrás del auto.

Pensamos que era uno de los autos del equipo Mercedes Benz. que estaban ganando la competencia, así que quisieron ponerse a un lado para dejarlos pasar, pero la luz se volvió mucho más intensa y se les puso prácticamente encima del coche. Acevedo aseguró que el objeto luminoso había levantado el coche, que fue transportado por el aire en algunos segundos interminables, quizás minutos, y luego fue dejado cerca de la gasolinera."

"Ellos llegaron a la gasolinera casi una hora y media antes que nosotros, lo que significa un promedio de casi 4.000 km. por hora, lo cual es prácticamente imposible. Eso fue verificado porque hasta tuvieron tiempo de hacer la denuncia a la policía local. El marcador del odómetro tenía uno 90 km. menos y el intenso estado de shock que estaba el piloto.

Los corredores chilenos sostuvieron que "una luz blanca intensa invadió el interior del coche y quedamos como ciegos, encandilados. Sentimos como el auto vibraba todo y se levantaba en el aire y nos quedamos como paralizados. 

Después sentimos como el auto tocó tierra y nos  quedamos mirándonos sin saber qué hacer. Nos fuimos a la gasolinera contando nuestra experiencia, y allí no aconsejaron que hiciéramos la denuncia policial. El oficial de policía encargado de tomarles declaración, les creyó su relato y lo dejó asentado y sellado oficialmente. Ante todos estos problemas los corredores chilenos decidieron desertar del rally, pero sus compañeros insistieron para que terminen la competencia y así lo hicieron.

Finalizada la competencia y ya en Buenos Aires, según el relato de Moya,único testigo actualmente vivo, se acercaron un grupo de personas que dijeron pertenecer al servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea Argentina y nos dijeron que no hagamos más declaraciones a la prensa comentando nuestra experiencia. así nos ahorraríamos problemas futuros. También nos pidieron que les entregáramos la ropa que teníamos puesta al momento de la experiencia, para un análisis y estudio de las mismas, con la promesa de devolverlas después. Nunca nos fueron devueltas." Otro de los casos increíbles que ha ocurrido y siguen ocurriendo en nuestro planeta. que nunca serán aclarados.

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