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Coworking en Buenos Aires: por qué cada vez más empresas y profesionales abandonan la oficina fija

El modelo de espacio de trabajo compartido creció sostenidamente en Argentina. En Buenos Aires concentra la mayor oferta del país y ya no es solo para freelancers.

Por El Litoral

Martes, 08 de septiembre de 2026 a las 10:00

En una ciudad donde el costo de arrendar una oficina en zonas comerciales puede representar un gasto significativo, y donde parte de los equipos trabaja de forma remota varios días a la semana, el modelo de pagar solo por el espacio que se usa ganó terreno de manera sostenida. El coworking Buenos Aires dejó de ser una alternativa de nicho para convertirse en una opción concreta para miles de profesionales y empresas de distintos tamaños. 

La lógica es simple. En lugar de abonar un contrato de arrendamiento mensual por metros cuadrados que permanecen vacíos buena parte del tiempo, el coworking permite pagar por periodos más flexibles, con infraestructura incluida desde el primer momento.

Quiénes lo usan y qué buscan

El perfil de quienes eligen el coworking en Buenos Aires es variado. Hay freelancers y profesionales independientes que necesitan un entorno de trabajo estructurado fuera de su casa. Hay equipos pequeños que prefieren flexibilidad a un compromiso inmobiliario largo. Y hay empresas grandes y medianas que descentralizan a sus colaboradores, permitiéndoles trabajar desde un espacio profesional cercano a su domicilio en lugar de cruzar la ciudad hasta la sede central.

Barrios como Palermo, Microcentro, Villa Crespo y San Telmo concentran la mayor oferta, con perfiles distintos según la zona. Palermo atrae a agencias, startups y profesionales creativos. Microcentro y Puerto Madero tienen espacios más corporativos con salas de reuniones para equipos más grandes. Para quien vive en el norte o el sur de la ciudad, el coworking cercano al domicilio puede significar recuperar horas de traslado que de otro modo se pierden en el tráfico.

Lo que todos los espacios tienen en común: escritorios con buena conectividad, salas de reuniones reservables, acceso a áreas comunes y servicios básicos incluidos. Sin necesidad de gestión de servicios ni adecuaciones.

Pluria y el desafío de los equipos distribuidos

El crecimiento del trabajo híbrido trajo un problema operativo que muchas empresas argentinas todavía están resolviendo. Cuando los colaboradores están repartidos entre distintos barrios de Buenos Aires, o entre distintas ciudades del país, garantizar que todos tengan acceso a un espacio profesional adecuado sin multiplicar contratos y membresías se vuelve complejo.

Pluria apunta a resolver esa fricción. La plataforma conecta espacios coworking en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y otras ciudades de Argentina y América Latina bajo una sola cuenta. Cada colaborador reserva su espacio desde la app, hace check-in al llegar y trabaja. La empresa gestiona el acceso de todo el equipo de forma centralizada, con visibilidad de uso por ciudad y facturación unificada.

Su modelo no es el de una cadena propia sino el de una plataforma que agrega espacios de terceros y simplifica la gestión para las empresas que los usan.

Para el mercado de Buenos Aires, donde la oferta de coworking sigue creciendo y más organizaciones revisan su estructura de costos de infraestructura, ese tipo de solución llega en un momento en que la pregunta ya no es si el coworking funciona, sino cómo gestionarlo de manera eficiente a escala.

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