En los sistemas de cría del NEA, el control sanitario y reproductivo de los toros antes del servicio es una de las intervenciones con mayor impacto sobre la eficiencia del rodeo. Un toro subfértil puede comprometer la preñez de numerosas vacas, por lo que evaluar su condición corporal no es suficiente: es necesario comprobar su aptitud física, capacidad de servicio, aparato reproductor, calidad seminal y estado sanitario. La Ing. Agr. Mercedes Pereira resalta que “…las revisiones no terminan en la manga: la observación contínua es clave.”
Desde la EEA Corrientes del INTA se recomienda realizar un examen integral de los toros antes, durante y después del servicio para lograr buenos resultados reproductivos. El Ing. Agr. Luis Gándara remarca sobre este tema que “…se recomienda realizar un examen andrológico integral que permita detectar toros aptos y problemas reproductivos, evaluar la calidad seminal y el aparato reproductor, prevenir enfermedades reproductivas y además considerar condición corporal, locomoción, edad, libido y capacidad de servicio.”
Para las condiciones productivas de Corrientes, el control puede organizarse en distintos niveles – todos fundamentales - que incluyan un examen clínico y de aptitud física, una evaluación del aparato reproductor y de la calidad seminal, evaluación de sanidad reproductiva y de sanidad general. Sobre estas evaluaciones Gándara sostiene que “…la evaluación del toro no debería terminar en una clasificación de apto o no apto. Se debe avanzar también hacia una evaluación integral de su desempeño con el objetivo de relacionar determinadas características con los resultados obtenidos en el campo como porcentaje de vacas preñadas, distribución de la preñez, concentración de los partos y desempeño de los terneros.”
Durante el servicio se debe observar también el comportamiento ya que la estructura social del grupo puede afectar el desempeño de toros jóvenes cuando son incorporados junto con reproductores adultos dominantes. Al formar los lotes, es importante considerar edad, tamaño y dominancia; observando también el comportamiento del toro. “Hay que prestar especial atención a la búsqueda de hembras en celo, el seguimiento, intentos de monta y capacidad de completar el servicio”, destaca Gándara.
El desafío es pasar de una mirada centrada en “tener toros sanos” a una estrategia que permita contar con toros sanitariamente seguros, fértiles y funcionales, capaces de lograr altas tasas de preñez en condiciones reales de campo. “Un toro no solamente puede determinar cuántas vacas se preñan, sino también cuándo se preñan. Por lo tanto, su desempeño tiene impacto directo sobre la concentración de las pariciones y, finalmente, sobre el peso de los terneros al destete”, sostiene Luis Gándara.
Mercedes Pereira sostuvo que “un manejo planificado antes, durante y después del servicio mejora la fertilidad, reduce pérdidas y asegura el futuro del rodeo. En los sistemas de cría de Corrientes, un control integral de los toros constituye así una herramienta concreta para mejorar la eficiencia reproductiva y productiva del rodeo."
El control integral de los toros debe entenderse como una herramienta estratégica para la planificación del rodeo y no como una práctica aislada: incorporar este manejo de manera sistemática contribuye a reducir riesgos, aprovechar mejor los recursos y obtener rodeos más eficientes y productivos.