El reconocido analista ganadero Víctor Tonelli evaluó el momento de la ganadería en la Argentina y la demanda de carnes a nivel global. Desde su punto de vista, la ganadería vacuna argentina atraviesa “un cambio estructural profundo” y que va más allá de un simple ciclo favorable de precios.
En una visita al programa Infocampo Estudio apuntó a que tras “décadas de estancamiento”, el sector ingresa en “la nueva era de la ganadería” y desestimó que el momento tenga que ver con los efectos de un “boom”.
“Lo di en llamar la nueva era de la ganadería porque, si bien la palabra boom es acorde al momento, es bastante más largo que un boom: es un periodo muy largo que va a durar pienso entre 3 y 8 año. Yo digo cinco, en donde la demanda va a estar insatisfecha y la oferta va a estar corta”, explicó.
Para Tonelli, con 55 años de trayectoria profesional en el sector, el punto de partida de esta transformación se dio hace aproximadamente tres años y lo vinculó a la decisión de restablecer “la conexión plena de la Argentina” con los mercados mundiales, sin prohibiciones, cupos y limitaciones a las exportaciones.
“Funcionó como un incentivo de enorme magnitud. La respuesta del productor fue inmediata y entendió que hay que pisar el acelerador para acoplarse al dinamismo del mercado internacional”, remarcó.
En uno de los puntos, lo que indicó fue la relación “ternero-vaca” y el crecimiento de la misma: “Si uno mira del 2018 en que se abre China y revaloriza el valor de la vaca refugo, que es muy importante en la ecuación del criador, hemos pasado del 63% o 64% de relación ternero-vaca a que este año cuando se conozca el dato estemos cercanos al 70%, es decir seis puntos porcentuales en una relación que venía casi amesetada durante décadas”.
“Es algo espectacular en procesos tan lentos como son los biológicos”, analizó.
Consumo
En tanto, consultado acerca del consumo, Tonelli habló de la “fantasía” de precios que se vivió en otros tiempos.
“Por primera vez en la historia, los precios relativos de las carnes en la Argentina se están alineando con los valores internacionales: la relación de precios se ubica en 4 a 1 para la carne vacuna respecto de la aviar, y en 2 a 1 en comparación con la porcina”, analizó.
“Hace 60 años, un argentino consumía un total de 92 kilos de carne anuales, de los cuales 80 kg eran de carne vacuna, 12 kg de pollo y prácticamente nada de cerdo. Hoy en día, el consumo total de carnes escaló a 115 kg anuales, pero su composición cambió drásticamente: el pollo ascendió a 65 kilogramos, mientras que la carne vacuna retrocedió a 45 kilos”, destacó.
Y señaló: “La tendencia a la baja continuará de forma pronunciada: descenderá a 35 kg por persona al año”.