Amateur, avanzado y extremo, el tuning tiene opciones para todos los gusto y no es necesariamente sinónimo de exageración. Es que mientras hay quienes se conforman con un buen motor que garantice altas velocidades, otros prefieren resaltar con ruidosos escapes, llamativos accesorios, cambios en la carrocería o colores estridentes.
Aunque se trata de cambios sumamente costosos, resulta poco frecuente ver estos coches en las calles. Sucede que generalmente los “tuneros” (especialmente los extremos) prefieren resguardar sus vehículos casi como reliquias de exposición.
“En Corrientes hay 4 ó 5 autos tuning extremos”, comentó Marcelo Correa, propietario de uno de los talleres que se ocupa de este tipo de personalizaciones. Fanático de los autos desde pequeño, Correa comentó que el Peugeot 206 y la Coupe Astra figuran entre los automóviles más tuneados.
Aunque la cantidad y calidad de los accesorios crece constantemente en el mercado, no son muchos los talleres que se ocupan de la personalización de coches. Es que el tuning es una tarea que requiere de mucha paciencia y conocimiento del tema.
“El tuning es un hobbie pero también es arte”, aseguró el especialista consultado por este diario y dijo también que reformar un auto puede demorar desde 7 u 8 meses hasta varios años. “Generalmente los fanáticos del tuning dejan su coche en el taller y los cambios se van realizando progresivamente”, comentó. Luego agregó que generalmente lo que primero identifica a un tuning es su carrocería modificada y las llantas grandes, pero dijo también que todo en el auto se puede personalizar, por ejemplo los faros, paragolpes, ópticas, espejos o detalles de interior. La elección de estos accesorios generalmente tiene que ver con las modas y lo burdo tiende generalmente a dejarse de lado.
Vale resaltar que en el Tuning hay límites que deben respetar quienes pretenden circular legalmente. “Actualmente en Corrientes hay un grupo de personas fanáticas del tuning”, comentó Correa y apuntó que también están aquellos que personalizan sus autos solamente por una cuestión de moda.
En el mundo del tuning no hay montos estimados de gastos, ya que todo varía de acuerdo a la cantidad de modificaciones hechas y la calidad de los accesorios utilizados. “Se puede invertir 8 mil pesos o 40 mil o mucho más”, aseguró.
Las grandes exposiciones son generalmente el mejor sitio para conocer esta disciplina vista por muchos desde hace algunos años como una muestra más del arte popular.