¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

Mucho ruido y pocas nueces por el fugaz paso de Cristina

Por El Litoral

Domingo, 21 de octubre de 2012 a las 01:00
Itatí: al pie de la Virgen. En una jornada atípica, la pequeña localidad de Itatí volvió a ser escenario de una notable muestra de fe mariana, a la que en esta oportunidad se le agregó el fervor patriótico por la reafirmación de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, una de cuyas banderas depositó CFK en el camarín de la Virgen.
Londres: a los pies de la reina. En esos mismos momentos, a muchos miles de kilómetros de allí, en el majestuoso Palacio de Buckingham, la embajadora argentina, la ex azafata Alicia Castro, presentaba a la reina Isabel II sus cartas credenciales, rodeada del arcaico boato que aún rige en el país más colonialista del mundo ¡Cuánta diferencia!
¿SE OLVIDO DE LOS PERIODISTAS?
Fue la reiteración de un viejo y conocido libreto. Con un antes y un después donde los protagonistas principales son el hermetismo oficial, las absurdas versiones  de los sectores interesados y las no menos disparatadas especulaciones que corren para cualquier lado y jamás aciertan.
No importa o sí, porque de esa manera siguen alimentando las fuentes de sus próximas producciones tratando de explicar por qué no ocurrió como habían dicho que iban a suceder las cosas.
Los “informes secretos”, los “memos confidenciales”  y las “tareas de inteligencia” mueven sus complicados engranajes para ocultar (esa es su ingenua intención) información que está en boca de todos y queda al descubierto hasta en un oscuro puerto africano donde naufraga toda la prestancia y la historia de nuestra Fragata Libertad. Todo ¿por qué? Por un error burocrático. Por un secretario. Por una errónea evaluación. Porque somos así y no vamos a cambiar más...
Algo así de misterioso rodeó el viaje presidencial a Itatí. Dicen que, trascendió, parece que, sería a la mañana, o a la tarde, contactos bifurcados, misiones adelantadas a los hechos estudiando el escenario por donde transitaría la mandataria.
Recién a último momento, cuando faltaban pocas horas para que el avión aterrizara en Cambá Punta, los periodistas fueron “acreditados”, en minicuotas, para el ejercicio de su libertad de trabajo y la práctica del derecho de expresión. (No vaya a ser -habrá pensado algún chuzo funcionario porteño- que por allí se cuele algún Jorge Lanata, como se anduvo diciendo por las tranquilas calles itateñas).
*****
Tanto celo en los controles, me hizo abrigar una esperanza: ¿será que Cristina está por dar a su arribo una conferencia de prensa, para contrarrestar la imagen dejada en Harvard?
Cristina quedó en deuda. ¿Nos volvimos a equivocar o la Presidenta se olvidó de nosotros?
******
Mientras tanto, como ocurre siempre, a falta de la información precisa, las versiones van ocupando su lugar y se convierten en casi-certezas. Son más de 300 los colectivos que se están movilizando por nuestras rutas. Viene gente de todas las provincias vecinas. La puja Colombia-Camau estará reflejada en la multitud que convertirá al acto en un plebiscito para ambas candidaturas.
Ni muy muy ni tan tan, decían los exagerados en uno y otro sentido, porque si se hubiese hecho una encuesta, el resultado final hubiese sido lamentable en cuanto al desconocimiento del hecho de qué se estaba recordando. Faltó difundir con precisión los detalles del episodio histórico conocido como “Operativo Cóndor”, porque el común de la gente tiene asumido a Malvinas como la gesta del 2 de abril de 1982. No sabe lo demás, como tampoco sabe por qué lo de la bandera que vino a Itatí en estas circunstancias.
Por esas razones llamó la atención el silencio que al respecto mantuvieron las agrupaciones de intelectuales tanto K como anti-K.
La gente no es tonta y como está acostumbrada a que le ofrezcan un paquete y le entreguen otra cosa, sospechó  la politización de la jornada cuando vio flamear llamativas pancartas que se agitaban al ritmo de intencionados cánticos que nada tenían que ver con Malvinas ni con la Iglesia. Ya se sabe,  la gente no perdona si le tocan a la Madre.
*****
Pese  a que la ausencia en Itatí nada menos que del presidente del PJ correntino, diputado nacional Fabián Ríos estuvo en la mira de los comentarios de todos, las apuestas se amontonaban hacia otras circunstancias: ¿cómo actuará Cristina respecto de Colombi y Camau? ¿Hará prevalecer como siempre sus preferencias por el intendente capitalino? ¿Soportará el Gobernador esa tensa situación, con o sin protocolo de por medio?
Todo transcurrió con la normalidad de un baile de 15 años. Recibiendo ambos (Lalaca y Camau) de parte de Cristina el tratamiento de sus respectivas jerarquías institucionales.
Hasta allí, el condimento político que se podría escudriñar en estos hechos, se diluyó, por lo menos en todo cuanto se vio y se mostró. Pero indudablemente, colectivo más, colectivo menos, alguna repercusión electoralista debe haber rodado por las escalinatas de la Basílica.
Caso curioso: hay que buscarla en la ausencia de Fabián Ríos, que más allá de forzadas justificaciones (está en el exterior, razones de salud, etc), hay que considerarla  como el acta de defunción de su precandidatura a la gobernación y hasta su alejamiento de la conducción pejotista.
Más curioso aún resulta el hecho de que esa significativa ausencia, que no fue comentada en el justicialismo, haya provocado la satisfacción del radicalismo, pues según el senador Sergio Flinta, prefieren como futuro  contrincante al “inexperto” Camau antes que al ducho Ríos.
Con dudas y certezas, la visita de Cristina ya fue. Opama la fiesta.  Ahora ya nos estamos alistando para la próxima y no es cuestión de dejar todo librado a la gracia de Dios. La Virgen no puede perder tanto tiempo ocupándose de nuestras travesuras.

contacto@carlogelmi,com.ar
PUBLICIDAD

MÁS LEÍDAS

PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD