El consumo de bebidas alcohólicas en las reuniones sociales es frecuente en muchos lugares del mundo, pero puede tener consecuencias sanitarias y sociales negativas relacionadas con sus propiedades tóxicas y la dependencia que puede producir. Además de las enfermedades crónicas que pueden contraer quienes beben grandes cantidades de alcohol a lo largo de varios años, el consumo de alcohol también se asocia a un aumento del riesgo de padecer afecciones agudas, tales como las lesiones, y en particular las provocadas por accidentes de tránsito.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) desempeñó un papel fundamental en la definición del alcoholismo. En 1952 definió a los alcohólicos como bebedores en exceso cuya dependencia del alcohol llegó a tal extremo que existe un trastorno mental evidente, o que padecen problemas de salud físicos y mentales que interfieren en sus relaciones personales, sociales y laborales.
Consecuencia físico-mental
El riesgo que provoca ser un adicto al alcohol es cada vez más peligroso ya que se trata de una sustancia socialmente aceptada. El alcoholismo puede llevar a un paciente a una demencia alcohólica o una psicosis que genera una enfermedad mental, más aún si está complicada la cuestión orgánica.
En una entrevista brindada a Vivir Bien, el licenciado Emilio Fernández, del Hospital de Salud Mental de Corrientes, reveló que muchas personas llegan a tener convulsiones, accidentes cerebrovasculares, o problemas cardíacos que repercute mucho en las personas mayores.
"Vimos pacientes con secuelas en la movilidad, en el hígado en el páncreas y otros órganos que se pueden complicar más", dijo el especialista al remarcar que cuando llegan al nosocomio lo más importante para ellos es la compensación y estabilidad en la salud de los pacientes. Luego de lograr mejoras claras, desde la entidad le ofrecen diferentes tipos de tratamiento para el alcoholismo.
Señales de alerta
¿Cómo saber si la cantidad que estamos bebiendo puede terminar en una adicción grave? En realidad la cantidad no es un indicador muy claro, lo que debe ser un alerta es la imposibilidad de controlar la bebida y depender diariamente de ella. Para ejemplificar -se puede decir que una persona está iniciando en el alcoholismo cuando desayuna, almuerza y merienda con alcohol-.
Otro de los indicadores tiene que ver con el cambio en la personalidad: el malhumor, la agresividad verbal, la pérdida de valores estéticos y éticos. A nivel físico se observa un gran adelgazamiento ya que se come poco y se bebe mucho, aclaró el licenciado y relató que en el tratamiento "vemos pacientes que necesitan tomar algo cuando constantemente es una sensación que deben saciar".
El rol de la familia
La presencia de la familia es fundamental para las personas con esta problemática, amigos y familiares deben estar cuidando constantemente. Si son menores deben ir a una consulta con especialistas, cuando se trata de adultos deben encontrar la manera de hacerlos entrar en razón y buscar ayuda con profesionales.
Tomar conciencia a tiempo es fundamental, uno de los consejos dados a Vivir Bien por el licenciado Fernández es involucrarse e ir a la consulta de a dos; "no estigmatizar y decir vos sos el alcohólico, encontrar la forma y decir YO necesito consultar a un experto porque estoy angustiada/o, estoy mal y creo que vos tampoco estas bien". Lo más importante en un tratamiento es el acompañamiento de las familias, implicarse ya que todos son parte del problema, tratar de salir de la adicción juntos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) desempeñó un papel fundamental en la definición del alcoholismo. En 1952 definió a los alcohólicos como bebedores en exceso cuya dependencia del alcohol llegó a tal extremo que existe un trastorno mental evidente, o que padecen problemas de salud físicos y mentales que interfieren en sus relaciones personales, sociales y laborales.
Consecuencia físico-mental
El riesgo que provoca ser un adicto al alcohol es cada vez más peligroso ya que se trata de una sustancia socialmente aceptada. El alcoholismo puede llevar a un paciente a una demencia alcohólica o una psicosis que genera una enfermedad mental, más aún si está complicada la cuestión orgánica.
En una entrevista brindada a Vivir Bien, el licenciado Emilio Fernández, del Hospital de Salud Mental de Corrientes, reveló que muchas personas llegan a tener convulsiones, accidentes cerebrovasculares, o problemas cardíacos que repercute mucho en las personas mayores.
"Vimos pacientes con secuelas en la movilidad, en el hígado en el páncreas y otros órganos que se pueden complicar más", dijo el especialista al remarcar que cuando llegan al nosocomio lo más importante para ellos es la compensación y estabilidad en la salud de los pacientes. Luego de lograr mejoras claras, desde la entidad le ofrecen diferentes tipos de tratamiento para el alcoholismo.
Señales de alerta
¿Cómo saber si la cantidad que estamos bebiendo puede terminar en una adicción grave? En realidad la cantidad no es un indicador muy claro, lo que debe ser un alerta es la imposibilidad de controlar la bebida y depender diariamente de ella. Para ejemplificar -se puede decir que una persona está iniciando en el alcoholismo cuando desayuna, almuerza y merienda con alcohol-.
Otro de los indicadores tiene que ver con el cambio en la personalidad: el malhumor, la agresividad verbal, la pérdida de valores estéticos y éticos. A nivel físico se observa un gran adelgazamiento ya que se come poco y se bebe mucho, aclaró el licenciado y relató que en el tratamiento "vemos pacientes que necesitan tomar algo cuando constantemente es una sensación que deben saciar".
El rol de la familia
La presencia de la familia es fundamental para las personas con esta problemática, amigos y familiares deben estar cuidando constantemente. Si son menores deben ir a una consulta con especialistas, cuando se trata de adultos deben encontrar la manera de hacerlos entrar en razón y buscar ayuda con profesionales.
Tomar conciencia a tiempo es fundamental, uno de los consejos dados a Vivir Bien por el licenciado Fernández es involucrarse e ir a la consulta de a dos; "no estigmatizar y decir vos sos el alcohólico, encontrar la forma y decir YO necesito consultar a un experto porque estoy angustiada/o, estoy mal y creo que vos tampoco estas bien". Lo más importante en un tratamiento es el acompañamiento de las familias, implicarse ya que todos son parte del problema, tratar de salir de la adicción juntos.