A partir de un monitoreo del Grupo de Recursos Naturales de la EEA Inta Corrientes, la provincia de Corrientes ya cuenta con un exhaustivo trabajo sobre mapeo de suelos y aptitud agrícola ganadera para los departamentos Esquina, Goya y Lavalle.
En el transcurso del mes de abril, representantes de este grupo presentaron oficialmente el “Mapa de suelos y aptitud de tierras de los Departamentos Esquina, Goya y Lavalle”. Las presentaciones se realizaron en las ciudades de Esquina y Goya, respectivamente, y contaron con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI), a partir de una solicitud del Ministerio de la la Producción de Corrientes, con el propósito de contar con información estratégica para favorecer el desarrollo rural en Corrientes.
Desde el organismo nacional informaron que del trabajo realizado en estos departamentos, se concluyó que la diversidad de paisajes y suelos permite el desarrollo de proyectos agrícolas y forestales sobre más de 450.000 hectáreas, mientras que la intervención actual es algo más del 10%.
En este caso, los mejores suelos agrícolas se presentan en 40.000 hectáreas y es en donde se observa la mayor intervención agrícola. En estos suelos, el riesgo de erosión moderada a moderadamente alta es la principal limitante a contemplar en planes productivos.
El trabajo también concluye que el grupo de suelos agrícolas de segunda jerarquía o potencial cubre unas 65.000 has, con limitantes de baja fertilidad natural y riesgo de erosión. Se adecúan principalmente, a planteos mixtos con rotaciones cultivos-pasturas o verdeos; forestaciones y cultivos perennes como citrus.
Por su parte, los suelos arenosos con problemas de napa de agua, ocupan algo más de 300.000 has. Éstos presentan ventajas y desventajas de acuerdo al clima, en años secos el perfil contiene humedad razonable, pero en tiempos lluviosos el ascenso de la napa provoca saturación con déficit de oxígeno y restricciones para ciertos cultivos.
Los técnicos del Inta señalaron que en general el uso agrícola en pequeñas superficies permite ciertos controles que no se aplican en grandes superficies con cultivos extensivos. El uso forestal y pasturas adaptadas a períodos húmedos comprenden su mejor potencial.
El área con potencial para cultivos más exigentes en condiciones de drenaje, como soja, maíz y sorgo presentan una superficie de posible expansión que supera ampliamente el uso actual con estos cultivos (alrededor de 340.000 has). El sorgo por su mayor adaptación a ciertas restricciones por drenaje es el de mayor superficie potencial, esto es importante frente a la intensificación ganadera.
En materia forestal, determinaron que existen unas 295.000 has potencialmente aptas para plantar pinos, básicamente sobre suelos arenosos, superando casi 15 veces la superficie actualmente implantada. La adopción de sistemas silvopastoriles favorecería la expansión de plantaciones con pino.
En arroz, por su parte, tanto en suelos de drenaje algo pobre a pobre, podría realizarse sobre 76.000 has (de clase Muy Apta), en función a la accesibilidad a fuentes de agua segura.
Y en cuanto a los cultivos tradicionales de pequeñas y medianas superficies como la sandía, presentan un alto potencial en cuanto a superficies de suelos aptos y moderados (aproximadamente 240.000 has). Estas tierras requieren tecnologías apropiadas, como la construcción de camellones para superar los encharcamientos temporarios.
También determinaron que el potencial de desarrollo agrícola en el mediano plazo indica un posible aumento de la agricultura intensiva en explotaciones que no superan las 50 has, principalmente en Lavalle. Mientras que la agricultura semiextensiva y extensiva será más relevante en Esquina y Goya. En el futuro cercano y en función a la situación de contexto y de mercados, se espera una importante competencia entre usos forestales (pino), cultivos (sobre todo sorgo) y pasturas megatérmicas (aptitud no evaluada en este trabajo).
En el transcurso del mes de abril, representantes de este grupo presentaron oficialmente el “Mapa de suelos y aptitud de tierras de los Departamentos Esquina, Goya y Lavalle”. Las presentaciones se realizaron en las ciudades de Esquina y Goya, respectivamente, y contaron con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI), a partir de una solicitud del Ministerio de la la Producción de Corrientes, con el propósito de contar con información estratégica para favorecer el desarrollo rural en Corrientes.
Desde el organismo nacional informaron que del trabajo realizado en estos departamentos, se concluyó que la diversidad de paisajes y suelos permite el desarrollo de proyectos agrícolas y forestales sobre más de 450.000 hectáreas, mientras que la intervención actual es algo más del 10%.
En este caso, los mejores suelos agrícolas se presentan en 40.000 hectáreas y es en donde se observa la mayor intervención agrícola. En estos suelos, el riesgo de erosión moderada a moderadamente alta es la principal limitante a contemplar en planes productivos.
El trabajo también concluye que el grupo de suelos agrícolas de segunda jerarquía o potencial cubre unas 65.000 has, con limitantes de baja fertilidad natural y riesgo de erosión. Se adecúan principalmente, a planteos mixtos con rotaciones cultivos-pasturas o verdeos; forestaciones y cultivos perennes como citrus.
Por su parte, los suelos arenosos con problemas de napa de agua, ocupan algo más de 300.000 has. Éstos presentan ventajas y desventajas de acuerdo al clima, en años secos el perfil contiene humedad razonable, pero en tiempos lluviosos el ascenso de la napa provoca saturación con déficit de oxígeno y restricciones para ciertos cultivos.
Los técnicos del Inta señalaron que en general el uso agrícola en pequeñas superficies permite ciertos controles que no se aplican en grandes superficies con cultivos extensivos. El uso forestal y pasturas adaptadas a períodos húmedos comprenden su mejor potencial.
El área con potencial para cultivos más exigentes en condiciones de drenaje, como soja, maíz y sorgo presentan una superficie de posible expansión que supera ampliamente el uso actual con estos cultivos (alrededor de 340.000 has). El sorgo por su mayor adaptación a ciertas restricciones por drenaje es el de mayor superficie potencial, esto es importante frente a la intensificación ganadera.
En materia forestal, determinaron que existen unas 295.000 has potencialmente aptas para plantar pinos, básicamente sobre suelos arenosos, superando casi 15 veces la superficie actualmente implantada. La adopción de sistemas silvopastoriles favorecería la expansión de plantaciones con pino.
En arroz, por su parte, tanto en suelos de drenaje algo pobre a pobre, podría realizarse sobre 76.000 has (de clase Muy Apta), en función a la accesibilidad a fuentes de agua segura.
Y en cuanto a los cultivos tradicionales de pequeñas y medianas superficies como la sandía, presentan un alto potencial en cuanto a superficies de suelos aptos y moderados (aproximadamente 240.000 has). Estas tierras requieren tecnologías apropiadas, como la construcción de camellones para superar los encharcamientos temporarios.
También determinaron que el potencial de desarrollo agrícola en el mediano plazo indica un posible aumento de la agricultura intensiva en explotaciones que no superan las 50 has, principalmente en Lavalle. Mientras que la agricultura semiextensiva y extensiva será más relevante en Esquina y Goya. En el futuro cercano y en función a la situación de contexto y de mercados, se espera una importante competencia entre usos forestales (pino), cultivos (sobre todo sorgo) y pasturas megatérmicas (aptitud no evaluada en este trabajo).