Generalmente escuchamos decir a las personas “tengo acidez o me duele la boca del estómago”, inmediatamente se piensa en una salida rápida: dieta y automedicación. Sin embargo, tenemos que saber que las dos principales causas de gastritis son la bacteria helicobacter pylori y el uso constante de ciertos medicamentos como los antiinflamatorios.
En esta nota, vamos a erradicar las creencias equivocadas sobre sus causas.
El gastroenterólogo José Antonio Cerdán, Jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital Vidal y Sanatorio del Norte, explicó en contacto con Vivir Bien que la gastritis “es una inflamación del estómago, el 90 % de los casos son causados por una infección de la bacteria helicobacter pylori”. De todas maneras se desconoce cómo se infecta, es decir cómo y a través de que entra la bacteria en el estómago. “La bacteria puede ingresar de muchas maneras, a través de las verduras mal lavadas, alimentos o a través de las manos, una de las principales trasmisoras de bacterias”, comentó el especialista.
La segunda causa de la gastritis es la ingesta indiscriminada de analgésicos como aspirina o ibuprofeno. Por esa razón es fundamental que el paciente, si debe tomar antiinflamatorios o corticoides, consulte con el gastroenterólogo ya que existe una medicación que puede proteger el estómago. El doctor Cerdán además agregó que “las pastillas en cápsulas o el inyectable causa el mismo daño que la medicación oral, este es un dato que muchos desconocen”.
Si bien la gastritis no discrimina edad ni sexo, es más común en la población adulta, sin embargo se cree que la bacteria ingresa al organismo ya en la adolescencia. Es más común el diagnóstico en personas de más de 40 años, pero hay menores que también lo padecen. “Esta infección es muy común en países del tercermundistas como Argentina, por las condiciones higiénicas”, declaró el doctor Cerdán y agregó “lo de la dieta y la alimentación no tiene sustento científico, no está comprobado que sea la causa directa”.
Síntomas
Algunos de los síntomas que puede percibir el paciente con gastritis son los siguientes:
o Acidez
o Dolor en la boca del estómago
o Pérdidas de sangre (por boca o materia fecal)
o Pérdida del apetito
o Vómitos
o Pérdida de peso
o En algunos casos, en un pequeño porcentaje, se puede presentar hemorragias digestivas
Diagnóstico y tratamiento
La única manera de diagnosticar la gastritis es a través de una endoscopia, además se toman pequeñas muestras del estómago (biopsias). “Si se comprueba que el paciente tiene la bacteria en el estómago, ahí recién se realiza el tratamiento”, explicó el gastroenterólogo. El tratamiento consiste en la toma de cuatro drogas, que serán recetadas por el médico, dura alrededor de dos meses, pero es 100 por ciento efectivo. “En general el paciente que se cura de gastritis no reincide”, explicó el especialista.
En cuento a la dieta, se sabe que en este caso lo que se debería aplicar es el sentido común, porque si bien no está comprobada científicamente su influencia en el malestar, es recomendable evitar las salsas, los condimentos, gaseosas, bebidas cítricas y frituras.
Endoscopía
Este procedimiento le permite al médico examinar el interior del tubo digestivo, así como las paredes del tracto gastrointestinal superior e inferior, y órganos internos como vesícula y páncreas. Permite evaluar protuberancias detectadas en la endoscopía, además el alcance de ciertos tipos de cáncer digestivos y respiratorios, y su diseminación. También permite obtener biopsias. En el 95 % de los casos se realiza con el paciente sedado para evitar todo tipo de molestias. Es el mejor método que actualmente se utiliza para diagnosticar la gastritis y otras patologías.
Consejos para prevenir la gastritis
• Para evitar el contagio de la bacteria H. pylori: lávese bien las manos, consuma alimentos que han sido preparados adecuadamente e hidrátese de una fuente limpia y segura.
• Evite el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroideos como la aspirina e ibuprofeno.
• Lea las etiquetas de los medicamentos y siga las instrucciones.
• Si consume bebidas alcohólicas, hágalo con moderación. Un consumo excesivo puede causar daños tisulares.
• Mantenga una alimentación balanceada e hidrátese bien.
¿Qué es la acidez?
Para algunos es “como un fuego que me quema el pecho” o “como un dolor quemante en la boca del estómago”. Para otros es un “ardor o agridez que se siente en la garganta” o “un jugo ácido o amargo que me sube hasta la boca”. Casi siempre aparece o se agrava con determinadas comidas o bebidas: pizza, tucos, dulces, alcohol, chocolate, dulce de leche, etc. Otras personas refieren que la acidez aparece el agacharse o hacer ejercicios. Algunos tienen acidez solo durante el día o después de comer, otros la tienen de día y de noche y hasta pueden despertarse en mitad del sueño con una terrible quemazón o con tos y ahogos. La acidez puede ser ocasional o frecuente y uno tenerla desde hace poco o desde hace mucho tiempo. El tabaco y algunos medicamentos pueden traer o agravar la acidez (hormonas, antiespasmódicos, antiinflamatorios, remedios para el corazón o para prevenir o tratar la osteoporosis).
¿Debo consultar con el médico si tengo acidez?
De hecho, la mayoría de las personas con acidez no lo consulta con los médicos. Sin embargo, se debe acudir al médico en cualquiera de las siguientes condiciones: si la acidez se presenta más de una vez por semana, si se la tiene desde hace mucho tiempo (años), si altera la calidad de vida, si se acompaña de dolor, si se atasca la comida una vez tragada, si se acompaña de tos crónica, asma, anemia, pérdida de peso, laringitis crónica, erosiones en los dientes o pérdidas de sangre (hemorragias digestivas visibles y ocultas) y cuando no se controlan con cuidados en la dieta o tomando ocasionalmente un antiácido de venta libre.
EL DATO
José Antonio Cerdán
Gastroenterólogo
Jefe del Servicio de Gastroenterología del Hospital Vidal y del Sanatorio Norte
Teléfono de contacto: 0379-4433776