Durante la muestra realizada en Ramallo (Buenos Aires), el Inta presentó la cría bovina intensiva –CBI– como un modelo que combina agricultura y ganadería en la zona núcleo de maíz y soja, comprendida por el Sur de Santa Fe y el Norte de Buenos Aires principalmente.
Esta actividad, organizada por el Ipcva en el marco de un ciclo de charlas, convocó a más de 80 personas. “Es una alternativa desarrollada por el Inta Venado Tuerto que convive con la agricultura, porque comparte los espacios y tiene como objetivo lograr la mejor agricultura con la mejor ganadería”, explicó Martín Correa Luna, jefe de la agencia del Inta en esa localidad.
En esa línea, Correa Luna señaló que la cría bovina intensiva consiste en “maximizar las cargas en pasturas y, en zonas agrícolas, aprovechar los rastrojos de cosecha gruesa de maíz y soja para el período en que el ganado tiene menos necesidades”. Por su parte, “en el lapso en que la vaca se encuentra plena lactancia y servicio, consume pasturas de alta calidad y volumen”, agregó.
De acuerdo con el técnico, este tipo de planteos, ya testeados por el Inta en experiencias de más de una década, aumenta la fertilidad del suelo y su contenido de materia orgánica nitrogenada. “Las deyecciones animales ayudan a mejorar la fertilidad química y física del suelo, mientras que los rastrojos que nos brinda la agricultura sirven para la ganadería”, apuntó Correa Luna.
“Siempre se compara la rentabilidad de la vaca de cría en campos más pobres con la de los cultivos agrícolas en los mejores ambientes. Este modelo es un desafío que pone a la vaca de cría en los mejores ambientes productivos, no para reemplazar a los cultivos, sino para complementarlos y lograr un manejo agrícola-ganadero que mantenga los suelos, permita obtener buenos índices de rentabilidad en ambas actividades y diversifique la producción”, explicó Correa Luna.
De esta manera, el especialista destacó la flexibilidad de este esquema para que el productor pueda adecuarse a las diferentes coyunturas de mercado. Asimismo, resaltó el potencial para aplicarlo en otras regiones del país gracias al “buen manejo de pasturas según las condiciones agroecológicas de los ambientes”.