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“Ni con el pétalo de una flor”

Por El Litoral

Martes, 24 de enero de 2017 a las 01:00

Por Leticia  Oraison de Turpin (*)
 
A las mujeres no se les pega ni  con el pétalo de una flor”. Viejo, sabio y educativo refrán que se repetía con insistencia en todos los ámbitos, cuando yo era niña. Así nos educaban, repitiéndonos refranes, con contenidos de respeto y consideración, que daban para reflexionar largamente.
Lamentablemente, en la realidad de todos los días,  antes y ahora, nos encontramos con personas (a veces, buenas personas) que no saben controlar su carácter, sus frustraciones o sus fracasos y con ira incontenida descargan sus enojos e impotencias en las mujeres que aman. Extraño y dañino modo de amar, que en lugar de edificar y sostener, destruye y  lástima.
Estas tristes y decadentes reacciones son fruto de la inmadurez emocional, por no haber sido contempladas en su primera educación por parte de los padres.
Desde niños hay que acostumbrarlos a no dirimir sus desencuentros con violencia y menos, mucho menos, cuando esta se dirige al más débil. Debe grabarse a fuego en los niños y jóvenes, que la brusquedad y el golpe no resuelven ningún problema, ya que solo, lo que se consigue con acuerdos, empleando la inteligencia y el ingenio, es solución duradera.
No me cansaré de repetir (como mis mayores) a hijos y alumnos éste bello refrán, siempre como advertencia de males mayores, “¡ni con el pétalo de una flor!”, como una bella contención de los malos y perniciosos impulsos.
Cuesta tan poco saber querer, con grandeza, con donación, o sea con entrega personal, y reditúa siempre abundantemente en beneficio personal de quién así actúa.
Por eso, queridos papás y educadores, no dejemos pasar el exabrupto, corrijamos a tiempo y sepamos poner el límite que se necesita en el lugar y tiempo adecuado. Enseñemos control de carácter, para que este pueda ir madurando paulatinamente y no quede estancado en los primeros años sin acompañar el crecimiento cronológico. No es bueno tener adultos con reacciones y berrinches de niños. Ayudemos a crecer armoniosamente, sabiendo contener y limitar toda exageración o capricho.
Cuántos dramas familiares podrían evitarse grabando a fuego en los niños y jóvenes este delicado y fino refrán, “a las mujeres no se les pega ni con el pétalo de una flor”.
Esto que parece tan ingenuo, les aseguro que es efectivo, contra todo escepticismo.

(*) Orientadora Familiar.Universidad de 
Navarra-España

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