Es la mañana posterior de Navidad. Fernando Pastorizzo (20) va a la casa de su amigo Juan Cabrera. Se sientan en el patio. Fernando tiene un ojo hinchado. Juan le pregunta qué paso y el joven cuenta que sufrió una golpiza. Dice que las agresoras fueron dos mujeres: su novia y una amiga. Que lo emboscaron y le pegaron con saña. Tres días después de la charla, el 29 de diciembre, Fernando fue asesinado de dos balazos en plena calle.
La secuencia fue relatada ayer por tres amigos de Fernando Pastorizzo (20), la víctima del homicidio por el que está siendo juzgada Nahir Galarza (19). La versión de la pelea a la salida del boliche Bikini se conoció apenas el caso de hizo público a fines del año pasado. Pero esta vez a la acusación se sumó una prueba: una foto de Fernando golpeado. Se la sacó Juan aquella mañana en el patio de su casa y la compartió en WhatsApp.
La imagen fue proyectada en el televisor del tribunal de Gualeguaychú durante la segunda audiencia y provocó reacciones opuestas. La madre de Fernando se quebró y rompió en llanto. Nahir, vestida de negro, miró la foto y se mantuvo imperturbable.
Sólo ante una discusión entre los abogados por cuestiones técnicas del juicio se escuchó llorar a la joven estudiante de abogacía, que podría recibir una pena de prisión perpetua.
La foto se presentó como prueba durante la declaración de Agustín Ladner, uno de los siete amigos de Pastorizzo que declararon. El joven no fue testigo de la pelea del 25 de diciembre, sino que habló en base a los dichos de Fernando. Este le contó que Nahir lo llevó hacia su casa, pero que a mitad de camino lo encerraron con una amiga (Sol Martínez, según su declaración) y le dieron una paliza.