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Tacuarita, de Norte a Sur del país

Este año se cumplen 209 años de la Revolución de Mayo de 1810. Por ello, a lo largo del mes vamos a abordar aves que se encuentran en todo el país, incluyendo Tierra del Fuego e Islas Malvinas. Hoy, imágenes y descubrimiento de Tacuarita o ratona común.

Paulo Ferreyra Paulo Ferreyra

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Por Paulo Ferreyra
Colaboración: Abel Fleita  
Especial para El Litoral

Lo más terrible se aprende enseguida. Lo hermoso nos cuesta la vida”, canta el poeta cubano Silvio Rodríguez en un tema que le pertenece, “Canción del Elegido”. Sin embargo, en estas líneas buscamos acortar ese camino y concentrar la atención en cosas bellas, puras y sencillas. Ahora hablamos de un ave en particular y de historia argentina.
La ratona común (Troglodytes aedon) es pequeña, mide 10 centímetros. Es muy conocida y siempre rodea los ambientes domésticos, es chiquita y parda, con cabeza y espalda marrones. Las alas y la cola son un poco más oscuras con un leve barrado que puede, según el caso, ser poco o muy visible; la parte inferior del cuerpo es más clara que el resto; pico fino y largo. Las patas y el pico son oscuros.
A esta ave se la encuentra en todos los ambientes, ya sean secos o húmedos, pero siempre prefiere los sitios cercanos al hombre, cualquiera que sea el tipo de hábitat. Es muy activa y vivaz, se mueve constantemente de un lado a otro en busca de alimento, recorre todo sitio posible, sin dejar nada por revisar. Vocaliza todo el tiempo y se la observa solitaria o en pareja. El hecho de que sea observada en todo el territorio argentino nos llevó a elegirla este mes.
Este mes es muy importante para la Argentina. Este 2019 es un año particular y lo iremos debelando en estas líneas. El historiador Gabriel Di Meglio cuenta qué pasó a partir del 25 de mayo de 1819. “Esta revolución trae por un lado el fin de la sociedad monárquica y la construcción de una república, es un cambio importante y la independencia de un país nuevo. Pero también cambia la economía de manera brutal, porque todo lo que estaba estructurado antes en torno del circuito ligado sobre todo a Potosí (con la producción de plata) se desmorona. Por lo tanto empieza un modelo que más adelante vamos a llamar agroexportador, como forma alternativa a través del libre comercio. Esto va a implicar que la clase dominante cambie su composición. En los lugares más poderosos como la región pampeana pasa de ser comerciante a terrateniente y esto va a tener una impronta muy grande en lo que después fue Argentina.
A nivel popular, que es lo que a mí me interesa, la revolución implica una serie de desafíos: el debilitamiento enorme de la esclavitud que era fundamental, el fin del sistema de castas por el que de acuerdo a tu color de piel tenías derechos diferentes. Si bien la sociedad siguió siendo profundamente racista, ya no lo es a nivel jurídico, en teoría ya no hay derechos diferenciados por el color de piel, sino que -otra vez- en teoría todos pasaban a ser iguales ante la ley.
Por supuesto eso no funcionaba plenamente, pero ya no existe esa sociedad jurídica, que es lo que ordenaba la sociedad colonial. Y después lo que hubo fueron desafíos que iban más allá pero que no funcionaron. Cuando vos escuchás el grito de los artiguistas, que es ‘nadie es más que nadie’, es un fuerte igualitarismo que implicaba la posibilidad de acceder a la tierra, la posibilidad de acceder a los recursos, la posibilidad del autogobierno, digamos, socialmente hacia abajo. Eso terminó fallando, pero no por eso no existió. Si uno ve ese momento revolucionario en la década de 1810, es realmente un momento de desafío muy grande a la sociedad previa y donde el horizonte de expectativas, lo que la gente pudo soñar fue mucho más allá de lo que pasó políticamente”, explicó el investigador del Conicet Di Meglio en La Izquierda Diario.
Volviendo a Tacuarita, pues así también se conoce a esta ave que al comienzo llamamos la ratona común, se alimenta de arañitas e insectos que busca en cualquier rincón de la naturaleza o en construcciones humanas. En cuanto a los nidos este pájaro no tiene reparos, pues cualquier lugar es propicio. Se han visto nidos en huecos de árboles, en agujeros en las paredes, entre chapas o tablas apoyadas en el suelo, en caños abandonados, o debajo del sombrero de un espantapájaros, en zapatos y tantos otros lugares insólitos, también en nidos abandonados de otras aves. Está hecho con palitos y su interior se encuentra cubierto con materiales suaves que consigue en la zona, como plumas y cerdas. Allí deposita de cuatro a siete huevos rosados con pintas más oscuras. La incubación la realiza sólo la hembra durante unos 14 días y los pichones salen del nido a los 16 días aproximadamente. Es común que el tordo renegrido lo parasite. Puede realizar dos o tres nidadas por estación. Por todo ello abundan estas aves y su población no representa riesgo, la expansión del hombre beneficia a la especie. Su distribución va por todo suelo argentino incluyendo Tierra del Fuego e Islas Malvinas.
Este año se cumplen 209 años del 25 de mayo. Pero también se cumplen 209 años de “Para Elisa”, una composición que pertenece a Beethoven. Aunque estudios más recientes hayan puesto en tela de juicio su pertenencia. Antes de la Revolución de Mayo no existían los países del continente como los conocemos hoy, no existía Argentina. Todo se fue cambiando, pero para que eso sucede había que dar ese primer paso.
Un puntapié siempre es importante, como aquel que dio hace 30 años Attaque 77 cuando grabó su disco Dulce Navidad. Ahí había canciones como “Hay una bomba en el colegio”, “Me volviste a engañar”, “Gil”, “Sola en la cancha”, entre otros temas. Sus integrantes eran muy jóvenes. El disco contenía un total de siete canciones grabadas en 1989. Un año antes había grabado para otro gran disco junto con muchas bandas de punk rock argentino llamado Invasión 88.
Volviendo a la Revolución de Mayo de 1810, Gabriel Di Meglio cuenta que no estaban presentes ahí las clases populares. Sin embargo, en más de 200 años de historia las cosas cambiaron y no sólo las clases populares, sino también los jóvenes irrumpen el presente con hechos que quedan en la historia.

En la caja de las melodías
Es posible que la ratona común, o Tacuarita como se la conoce en Corrientes, sea una de las aves más reconocidas del país. Entonces las historias que pueden tejerse en relación a ella, son millones.  Si esos anécdotas o hechos pueden ser contadas por quienes interactúan o la ven, con seguridad la convertirían en lo que podríamos llamar un ave patria. La verdad es que prestando atención a su amplia distribución, podría ser nombrada una de las aves de la patria grande.
La Tacuarita es un ave de la iniciación a la tolerancia, porque recorre la casa y con el tiempo anida en los lugares más insólitos. Y las familias las terminan protegiendo. Una mañana se la oía en el patio de casa, hacia el fondo junto al lapacho. Como en esas clásicas mañanas, era puro gorjeo y se movía entre las ramas de una tacuara, hacia una enredadera y por la pared del vecindario, por la que se trepaba sin temor a quien la observaba.
Una siesta, de esas calientes y húmedas correntinas, mientras intentábamos ver a un taguató (Buteo magnirostris), sobre las ramas verdes y secas del timbó, se movía la ratona. De a ratitos saltaba hacia el alambrado. Desde allí regresaba cuando el sol ardía y las gotas de transpiración mojaban el visor de la cámara. Una tarde, al atardecer, entre talas y ramas cortadas, asomaba cuando ya empezaban a confundirse sombra y colores. En esos momentos en que en soledad, el monte se convierte en una caja de melodías cuando en un abrir y cerrar de ojos, uno lamenta el final del día y la tacuarita se funde con la sombra finita. 

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Tacuarita, de Norte a Sur del país

Este año se cumplen 209 años de la Revolución de Mayo de 1810. Por ello, a lo largo del mes vamos a abordar aves que se encuentran en todo el país, incluyendo Tierra del Fuego e Islas Malvinas. Hoy, imágenes y descubrimiento de Tacuarita o ratona común.

Por Paulo Ferreyra
Colaboración: Abel Fleita  
Especial para El Litoral

Lo más terrible se aprende enseguida. Lo hermoso nos cuesta la vida”, canta el poeta cubano Silvio Rodríguez en un tema que le pertenece, “Canción del Elegido”. Sin embargo, en estas líneas buscamos acortar ese camino y concentrar la atención en cosas bellas, puras y sencillas. Ahora hablamos de un ave en particular y de historia argentina.
La ratona común (Troglodytes aedon) es pequeña, mide 10 centímetros. Es muy conocida y siempre rodea los ambientes domésticos, es chiquita y parda, con cabeza y espalda marrones. Las alas y la cola son un poco más oscuras con un leve barrado que puede, según el caso, ser poco o muy visible; la parte inferior del cuerpo es más clara que el resto; pico fino y largo. Las patas y el pico son oscuros.
A esta ave se la encuentra en todos los ambientes, ya sean secos o húmedos, pero siempre prefiere los sitios cercanos al hombre, cualquiera que sea el tipo de hábitat. Es muy activa y vivaz, se mueve constantemente de un lado a otro en busca de alimento, recorre todo sitio posible, sin dejar nada por revisar. Vocaliza todo el tiempo y se la observa solitaria o en pareja. El hecho de que sea observada en todo el territorio argentino nos llevó a elegirla este mes.
Este mes es muy importante para la Argentina. Este 2019 es un año particular y lo iremos debelando en estas líneas. El historiador Gabriel Di Meglio cuenta qué pasó a partir del 25 de mayo de 1819. “Esta revolución trae por un lado el fin de la sociedad monárquica y la construcción de una república, es un cambio importante y la independencia de un país nuevo. Pero también cambia la economía de manera brutal, porque todo lo que estaba estructurado antes en torno del circuito ligado sobre todo a Potosí (con la producción de plata) se desmorona. Por lo tanto empieza un modelo que más adelante vamos a llamar agroexportador, como forma alternativa a través del libre comercio. Esto va a implicar que la clase dominante cambie su composición. En los lugares más poderosos como la región pampeana pasa de ser comerciante a terrateniente y esto va a tener una impronta muy grande en lo que después fue Argentina.
A nivel popular, que es lo que a mí me interesa, la revolución implica una serie de desafíos: el debilitamiento enorme de la esclavitud que era fundamental, el fin del sistema de castas por el que de acuerdo a tu color de piel tenías derechos diferentes. Si bien la sociedad siguió siendo profundamente racista, ya no lo es a nivel jurídico, en teoría ya no hay derechos diferenciados por el color de piel, sino que -otra vez- en teoría todos pasaban a ser iguales ante la ley.
Por supuesto eso no funcionaba plenamente, pero ya no existe esa sociedad jurídica, que es lo que ordenaba la sociedad colonial. Y después lo que hubo fueron desafíos que iban más allá pero que no funcionaron. Cuando vos escuchás el grito de los artiguistas, que es ‘nadie es más que nadie’, es un fuerte igualitarismo que implicaba la posibilidad de acceder a la tierra, la posibilidad de acceder a los recursos, la posibilidad del autogobierno, digamos, socialmente hacia abajo. Eso terminó fallando, pero no por eso no existió. Si uno ve ese momento revolucionario en la década de 1810, es realmente un momento de desafío muy grande a la sociedad previa y donde el horizonte de expectativas, lo que la gente pudo soñar fue mucho más allá de lo que pasó políticamente”, explicó el investigador del Conicet Di Meglio en La Izquierda Diario.
Volviendo a Tacuarita, pues así también se conoce a esta ave que al comienzo llamamos la ratona común, se alimenta de arañitas e insectos que busca en cualquier rincón de la naturaleza o en construcciones humanas. En cuanto a los nidos este pájaro no tiene reparos, pues cualquier lugar es propicio. Se han visto nidos en huecos de árboles, en agujeros en las paredes, entre chapas o tablas apoyadas en el suelo, en caños abandonados, o debajo del sombrero de un espantapájaros, en zapatos y tantos otros lugares insólitos, también en nidos abandonados de otras aves. Está hecho con palitos y su interior se encuentra cubierto con materiales suaves que consigue en la zona, como plumas y cerdas. Allí deposita de cuatro a siete huevos rosados con pintas más oscuras. La incubación la realiza sólo la hembra durante unos 14 días y los pichones salen del nido a los 16 días aproximadamente. Es común que el tordo renegrido lo parasite. Puede realizar dos o tres nidadas por estación. Por todo ello abundan estas aves y su población no representa riesgo, la expansión del hombre beneficia a la especie. Su distribución va por todo suelo argentino incluyendo Tierra del Fuego e Islas Malvinas.
Este año se cumplen 209 años del 25 de mayo. Pero también se cumplen 209 años de “Para Elisa”, una composición que pertenece a Beethoven. Aunque estudios más recientes hayan puesto en tela de juicio su pertenencia. Antes de la Revolución de Mayo no existían los países del continente como los conocemos hoy, no existía Argentina. Todo se fue cambiando, pero para que eso sucede había que dar ese primer paso.
Un puntapié siempre es importante, como aquel que dio hace 30 años Attaque 77 cuando grabó su disco Dulce Navidad. Ahí había canciones como “Hay una bomba en el colegio”, “Me volviste a engañar”, “Gil”, “Sola en la cancha”, entre otros temas. Sus integrantes eran muy jóvenes. El disco contenía un total de siete canciones grabadas en 1989. Un año antes había grabado para otro gran disco junto con muchas bandas de punk rock argentino llamado Invasión 88.
Volviendo a la Revolución de Mayo de 1810, Gabriel Di Meglio cuenta que no estaban presentes ahí las clases populares. Sin embargo, en más de 200 años de historia las cosas cambiaron y no sólo las clases populares, sino también los jóvenes irrumpen el presente con hechos que quedan en la historia.

En la caja de las melodías
Es posible que la ratona común, o Tacuarita como se la conoce en Corrientes, sea una de las aves más reconocidas del país. Entonces las historias que pueden tejerse en relación a ella, son millones.  Si esos anécdotas o hechos pueden ser contadas por quienes interactúan o la ven, con seguridad la convertirían en lo que podríamos llamar un ave patria. La verdad es que prestando atención a su amplia distribución, podría ser nombrada una de las aves de la patria grande.
La Tacuarita es un ave de la iniciación a la tolerancia, porque recorre la casa y con el tiempo anida en los lugares más insólitos. Y las familias las terminan protegiendo. Una mañana se la oía en el patio de casa, hacia el fondo junto al lapacho. Como en esas clásicas mañanas, era puro gorjeo y se movía entre las ramas de una tacuara, hacia una enredadera y por la pared del vecindario, por la que se trepaba sin temor a quien la observaba.
Una siesta, de esas calientes y húmedas correntinas, mientras intentábamos ver a un taguató (Buteo magnirostris), sobre las ramas verdes y secas del timbó, se movía la ratona. De a ratitos saltaba hacia el alambrado. Desde allí regresaba cuando el sol ardía y las gotas de transpiración mojaban el visor de la cámara. Una tarde, al atardecer, entre talas y ramas cortadas, asomaba cuando ya empezaban a confundirse sombra y colores. En esos momentos en que en soledad, el monte se convierte en una caja de melodías cuando en un abrir y cerrar de ojos, uno lamenta el final del día y la tacuarita se funde con la sombra finita.