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Aprender a amar con inteligencia

Suelen preguntarme cuál es el secreto para que una pareja funcione bien. Mi respuesta suele ser que, además de que ambos miembros disfruten de salud emocional, es importante que estén presentes estas dos clases de amor: amor eros y amor filial. 
 

Por El Litoral

Domingo, 08 de agosto de 2021 a las 01:00

Por Bernardo Stamateas

Colaboración Especial

La primera clase de amor es la que incluye deseo por el otro y pasión. El otro me gusta. Eros, para los griegos, era el dios del amor. Ahora, el verdadero amor que se sostiene en el tiempo, no es únicamente sexual. Es mucho más que eso. Todos necesitamos de Eros, porque nos brinda el impulso para sentir atracción por quien tenemos al lado y nos mantiene entusiasmados. La función de este tipo de amor es que nos enfoquemos en el otro; pero, como mencioné, no basta solo con esto. 

La segunda clase de amor es igual de necesaria que la primera y es el amor que nos mantiene unidos. ¿Qué hace el amor filial, que se da también con otros miembros de la familia? Brinda cuidado, comprensión, escucha, diálogo y perdón cuando haga falta. Es decir, que arma el “nosotros” o el “cerebro de pareja”, tan necesario para seguir juntos con los años. 

Si queremos disfrutar de una relación de pareja satisfactoria y plena, necesitamos reconocer y cuidar estos dos amores. Porque, cuando alguno de los dos falta, siempre aparecen los conflictos. Eros genera ansiedad, debido al ingrediente de la pasión; mientras que el amor filial nos brinda paz y tranquilidad.

Muchas parejas, con el tiempo, pierden el primero y ya nada es lo mismo entre ellos. Esto lo saben por experiencia quienes han pasado más de cinco años juntos. 

En algunos casos, el amor erótico desaparece, pero el amor filial se mantiene y se cuidan mutuamente. Es entonces cuando una persona puede expresarle a su compañero o compañera: “Te quiero, pero ya no te deseo”. 

Unas de las situaciones que puede disparar que se deje de intimar es el nacimiento de los hijos. Ambos desempeñan ahora solamente el papel de mamá y de papá. Como resultado, ella maternaliza también a su pareja y se olvida de ser mujer. Es decir, que se deserotiza. Y él, por su lado, se dedica a trabajar y proveer materialmente para su familia. Existe únicamente el amor filial entre ellos.

Si Eros no es recuperado, los miembros de la pareja se limitan a ser padres y se corre el riesgo de que se abra una ventana hacia otra persona. Por ese motivo, es importante en estos casos (y cualquier otro donde ocurra lo mismo) que se reavive la pasión para desear al otro nuevamente. Solo así es posible volver a acercarse desde otra perspectiva distinta de la paternidad o la amistad. 

No se puede formar una pareja que permanezca en el tiempo solo basada sobre el amor erótico. Tarde o temprano, este acaba destruyendo la relación porque es exclusivamente conquista del otro. Pero tampoco sobre la base del amor filiar y nada más, ya que en algún momento surgirá una crisis. Cuando alguna de estas dos clases de amor se pierde, necesitamos buscar ayuda profesional, si no pueden resolverlo solos. 

Bernardo Stamateas

Instagram @berstamateas

facebook/bernardostamateas

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