Dos oftalmólogos del Hospital de Clínicas dieron detalles sobre el Glaucoma considerada silenciosa, que afecta a 80 millones de personas en el mundo. Este 2022, el tema impulsado por la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera es “Love Your Eyes”. En este marco el doctor Javier Casiraghi, (MN 72429), médico oftalmólogo, jefe de Glaucoma del Hospital de Clínicas y ex presidente del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) y el doctor Marcos Geria (MN 99377), médico oftalmólogo, presidente de la Asociación Argentina de Glaucoma (Asag) y Jefe de Quirófano de Oftalmología del Hospital de Clínicas, aportaron aspectos claves sobre el glaucoma, una enfermedad silenciosa que puede llevar a la ceguera irreversible.
“El glaucoma consiste en una alteración del nervio óptico ocasionada principalmente por el aumento de la presión intraocular, que genera una disminución paulatina e irreversible en la función visual” define el Dr. Marcos Geria. “Existen muchos tipos de glaucoma. Los hay primarios y secundarios, congénitos y del adulto, de ángulo abierto, estrecho o cerrado, etc. En el examen que realiza del médico se detecta el tipo y su estadio evolutivo, es decir, si es incipiente, leve, moderado, severo, terminal o absoluto” explicó el doctor Casiraghi.
Unos 80 millones de personas en el mundo que tienen glaucoma y se estima que para el 2040 serán 110 millones los afectados por esta enfermedad. Es la principal causa de ceguera irreversible a nivel mundial, y las posibilidades de padecerlo aumentan con la edad. “En nuestro país, el 2% de la población general padece glaucoma” señaló Casiraghi. Además, advirtió que “toda la gente puede tener glaucoma. Incluso existe el congénito, que aparece en bebés y que ocurre en 1 de cada 30.000 nacidos. Esta condición es independiente del sexo, pero no de la edad. Es más frecuente a partir de los 40 años, aumentando progresivamente con la edad”.
Clave número 1:
la importancia del diagnóstico temprano
Los especialistas señalan que el gran riesgo del glaucoma está asociado a su falta de síntomas. “Si bien en algunos casos puede ocasionar dolor de cabeza, es importante señalar que esta condición no da síntomas hasta que el daño es muy avanzado. Decimos siempre que se trata de una enfermedad silenciosa, por eso es fundamental la consulta periódica con el médico oftalmólogo” indicó Casiraghi. “Se calcula que el 50% de los pacientes con esta patología no lo saben”, agregó Geria.
Quienes no consultan oportunamente, van perdiendo de manera gradual la visión. “Esa visión que se pierde es irrecuperable, por tal motivo el diagnóstico y tratamiento deben ser realizados tempranamente. La mayoría de los casos avanzados se da en personas que no accedieron al diagnóstico a tiempo” alertó Casiraghi. “También es muy importante que los familiares se controlen, ya que la incidencia es mayor en aquellos que tienen un familiar con glaucoma” señaló el presidente de Asag.
“El examen debe hacerse, aunque no haya síntomas ni signos de patología alguna. Eso es prevenir. Realizar los controles adecuados a tiempo para que no aparezcan enfermedades o para detectarlas en estadios iniciales o precoces” señaló Casiraghi.
Factores de riesgo
Dado que las formas crónicas de glaucoma pueden destruir la visión antes de que los signos y los síntomas sean aparentes, los doctores destacaron ciertos factores de riesgo asociados para tener en cuenta:
l Tener presión interna ocular alta (presión intraocular). Será el oftalmólogo el encargado de medirla
l Tener más de 60 años. Ser afroamericano, asiático o hispano. Estos grupos son los de mayor riesgo, pero hay que recordar que todo el mundo puede tener glaucoma.
l Tener antecedentes familiares de glaucoma.
l Tener determinadas enfermedades, como diabetes, enfermedades cardíacas, presión arterial alta o anemias, todas las enfermedades que alteran la circulación arterial son un factor de riesgo agregado. No causan glaucoma, pero hacen al ojo más sensible a que la presión produzca daño.
l Tener córneas delgadas.
l Tener miopía o hipermetropía extremas: cuando más miopía o hipermetropía tenga el paciente, más riesgo tiene de padecer glaucoma.
l Haber tenido una lesión en el ojo o ciertos tipos de cirugía ocular. Los traumatismos en el ojo, órbita y a veces en la cabeza pueden producir glaucoma.
l Tomar corticosteroides, especialmente gotas oftálmicas. Los corticoides por cualquier vía (incluso pomadas en la piel) pueden subir la presión ocular y producir glaucoma. Cuanto más tiempo use el corticoide más riesgo tiene de padecer glaucoma.
Clave número 2:
tratamiento del glaucoma
El daño por glaucoma es permanente: no puede revertirse. Sin embargo, puede detenerse mediante diferentes opciones de tratamiento. Su complejidad requiere abordajes individualizados, según el perfil de cada paciente. “El manejo del glaucoma se enfoca en reducir presión intraocular generalmente usando gotas o láseres de manera inicial, pero algunos casos pueden requerir de una cirugía con el tiempo” explicó Geria. “Llamamos presión ocular target a la presión que cada ojo necesita para que no haya daño o para que no progrese. La base de todos los tratamientos de glaucoma es conseguir la presión target para cada ojo” agregó el Jefe de Glaucoma del Hospital de Clínicas.