Por Ricardo G. Leconte y Ricardo G. “Caito” Leconte
Especial para El Litoral
La enorme sequía que afecta a gran parte del país, ha encontrado en la provincia de Corrientes los focos de mayor gravedad. Según datos oficiales del de los últimos días, ya se quemaron más de 780.000 hectáreas de campo. Incluye pastizales, montes implantados, bajos y esteros, kilómetros de alambrados, además de un importante sector de la laguna Iberá.
Con la superficie afectada se estima que los daños de los productores supera los 40.000 millones de pesos.
El 13 de enero de este año, cuando la superficie incendiada era de 80.000 hectáreas, el ministro de Producción de Corrientes Claudio Anselmo entrevistó a la jefa de Gabinete del ministro nacional Cabandié, de nombre Soledad Canteros. Le pidió urgente 4 aviones hidrantes y material para bomberos, dada la gravedad de la situación. La funcionaria le contestó que no tenían recursos. Parece absurda la respuesta. Según datos oficiales, el año anterior el Poder Ejecutivo Nacional subsidió los déficit de solo tres empresas estatales con más de $145.000 millones ( Río Turbio 7.000 millones, Aysa 93.940 millones y Aerolíneas Argentinas 45.000 millones de pesos), sin perjuicio de otros déficit. El actual Gobierno nacional en los dos años de gestión -como lo denunció Prat Gay- aumentó sus deudas en 50.000 millones de dólares. ¿Y no tuvo plata para la emergencia de los incendios en Corrientes? Así estamos…
Ante la creciente gravedad de los últimos 30 días, el Gobierno nacional destinó ahora al Gobierno de Corrientes 200 millones de pesos (0,5 % de los daños sufridos) y dice que ya invirtió en total 400 millones en Corrientes (1% de los daños sufridos).
Y para colmo de todo, el ministro Cabandié acusó como responsables de los incendios a los propios productores. Fiel al lema populista “los responsables son los otros”. Tal demencial afirmación tuvo la dura respuesta de las asociaciones de productores y sectores responsables del país.
Mientras tanto, en Corrientes, bomberos, brigadistas, funcionarios diversos, víctimas y vecinos solidarios luchan sin descanso contra los incendios. Hasta hay sospechas de que los incendios pueden ser intencionales por parte de marginales o extremistas.
Ahora, aunque tarde, hay más apoyo del Gobierno nacional, de 11 provincias, del gobierno de Brasil y el gobernador Valdés pidió apoyo hasta a Estados Unidos.
Todo lo hecho es insuficiente. Todo lo que hay que reparar parece inalcanzable. Pero hay que agotar hasta el límite los esfuerzos y concretar eximiciones fiscales y apoyos financieros promocionales. Y en ello debemos estar todos, unidos para solucionar esta tragedia que pone en grave riesgo el presente y futuro de nuestra postergada provincia.
Unidos, lúcidos y fuertes como estuvo el pueblo de Corrientes para superar las horas más difíciles de su historia.