Por Ricardo G Leconte y Ricardo “Caito” Leconte
Especial para El Litoral
El tractorazo realizado por el campo, aún por encima de sus instituciones más representativas, exhibe una vez más, la voluntad de luchar de la gente. Y de hacerlo independientemente de entidades y partidos políticos. Muestra el vigor de la convicción de aportar para terminar definitivamente con el populismo que genera pobreza como nadie, castiga al trabajo y la inversión, genera inseguridad personal y jurídica, estimula la violencia y el odio, e impide la construcción de la Argentina grande, que puede ser por la calidad de su tierra y de su gente, como lo ha probado en las mejores horas de su historia.
Las declaraciones de los organizadores, las consignas, carteles y acciones de los activos participantes sintetizan el anhelo común de la mayoría del pueblo argentino. Así detallamos:
l La defensa de la Constitución Nacional cuyo texto repartieron con más de 10.000 ejemplares escritos.
l Defensa de la libertad.
l El hartazgo con la intromisión del Estado y su presión impositiva insostenible.
l Necesidad de bajar el gasto público improductivo y su pesada burocracia.
l Basta de corrupción y de privilegios para los corruptos.
l Trabajo digno, no dádiva que envilece y subordina.
l Defensa del derecho de propiedad, no a la usurpación, no al robo.
l Defensa de la independencia del Poder Judicial.
l Justicia para todos.
l Basta de:
l inseguridad frente a la violencia.
l inseguridad jurídica frente a la discrecionalidad del Estado Nacional.
l de escasez de gas, gasoil y combustibles.
l de populismo, de Estado gigante, torpe, y de corrupción desde el propio Estado.
Este anhelo común reflejado con tanta elocuencia en el acto del sábado 23 de abril, con alrededor de 100.000 personas en la Plaza de Mayo y la adhesión permanente de transeúntes y vecinos al paso de la caravana por las avenidas de Buenos Aires, convoca y compromete a todos a no aflojar en la concreción de los objetivos citados.
No lo olvidemos. No lo olviden los líderes responsables de construir la Argentina Grande que puede ser con el esfuerzo de todos.
Si no bajemos los brazos. El triunfo de la libertad está cerca.