La vitamina C es uno de los tantos micronutrientes fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Se los llama así porque la cantidad diaria requerida es muy pequeña. Y se los considera esenciales porque el cuerpo humano no puede sintetizarlos, por lo cual es fundamental poder cubrir su aporte mediante la ingesta de alimentos.
"Algunas personas, lamentablemente mal influenciadas por la publicidad o mal informadas, tienden a pensar que el consumo extra de vitaminas y minerales conducen a una vida más saludable y con mayor vitalidad y no es así. Si bien es cierto que, en algunas circunstancias, como en personas deportistas, los requerimientos pueden estar aumentados, no todos tenemos las mismas necesidades y no siempre más es mejor, ya que si los consumimos en exceso pueden causar toxicidad. La clave está en que cubrir las necesidades mediante los alimentos. Mientras más colorido sea tu plato, más micronutrientes estará aportando a tu cuerpo", aseguró la Licenciada Sofía de Elías
Qué funciones cumple
La vitamina C, también llamada Ácido ascórbico, es vital para el crecimiento y reparación de las células. "Este micronutriente favorece la salud de los vasos sanguíneos, encías y dientes. Es uno de los llamados antioxidantes. Y colabora en la absorción del hierro no hemínico, el que no es de origen animal", agrega la licenciada.
En qué alimentos se
encuentra
l Contenido de vitamina cada 100 g de alimento
l 130 - 100: pimiento verde crudo, berro y kiwi
l 100 - 50: brócoli, repollitos de bruselas, frutillas, coliflor y naranja
l 50 - 20: repollo, pomelo, acelga, espinaca, frambuesa, tomate
l menos de 20: papas, frutas no cítricas, zanahoria, apio y lechuga
Con todo, es importante recordar que la cantidad de vitamina C en los alimentos puede variar según la forma de preparación, almacenamiento y procesamiento. Incluso en función del método de cocción que usemos, las concentraciones de vitamina C de los alimentos pueden verse afectadas. Esta vitamina es vulnerable a la cocción porque es soluble en agua, de manera que cocinar al vapor también es una buena opción.
Siempre nos han dicho que, si exprimimos una naranja o un limón, debemos beber el zumo lo antes posible para no perder el contenido de vitamina C del mismo. Sin embargo, se trata de otro gran mito acerca de este nutriente.
Si bien se ha probado la vitamina C es una de las más susceptibles a la oxidación por acción de la luz solar, el oxígeno y las altas temperaturas, debemos saber que pueden pasar hasta 12 horas para que un zumo pierda totalmente el contenido de este nutriente.