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Misterios e imposturas en torno al Libertador

Por El Litoral

Domingo, 09 de abril de 2023 a las 01:00
Falso retrato de Juan de San Martín.
Gral. Joaquín Elío y Eszpeleta, España, 1844.

Por Víctor Hugo Torres* y Hugo Chumbita
Especial para El Litoral

Según la “historia oficial” de Bartolomé Mitre, José Francisco de San Martín, nacido el 25 de febrero de 1778 en el pueblo de Yapeyú, hoy provincia de Corrientes, era hijo del matrimonio del teniente gobernador de ese departamento de las Misiones. Pero Mitre se contradice sobre la fecha, cuando en el capítulo XVII - VI de su libro se refiere a “la mañana del 16 de marzo, aniversario del natalicio de San Martín”. Además, nadie vio nunca la “fe de bautismo” del niño con los datos filiatorios, que se considera “perdida”. 
   Fray Saldaña Retamar publicó en 1921 una partida de bautismo de San Martín, hasta que, descubierta su falsedad por los historiadores, se vio obligado a reconocer que la había inventado.
   La cuestión más álgida es quiénes fueron realmente los padres biológicos de José Francisco. Don Juan de San Martín y doña Gregoria Matorras lo presentaron como su hijo legítimo para que pudiera ingresar a la academia militar en España, pero se excusaron de acompañar la fe de bautismo para acreditarlo. 
   La tradición de la familia Alvear afirma que era hijo natural del marino y cientista español don Diego de Alvear y Ponce de León, quien lo encomendó al matrimonio San Martín-Matorras para que lo adoptaran. 
   Según la “historia oficial”, José Francisco fue cuidado en Yapeyú por una nodriza o niñera de origen guaraní, Rosa Guarú, que las tradiciones locales aseguran fue su verdadera madre.   
   Hay pues “otra historia”, con enigmas y hechos controvertidos, a los cuales se deben aplicar criterios de objetividad crítica, dado que lo que hace a la Historia “ciencia” es “el deseo de buscar, la paciencia para dudar, la afición de meditar, la lentitud para afirmar, la disposición para considerar, el cuidado para poner en orden y el odio por toda clase de impostura” (Francis Bacon). 
   Con este método se pueden esclarecer las incógnitas. Otra impostura anónima es una imagen de Juan de San Martín que se ha divulgado y figura en un libro de 1998 de la Provincia de Corrientes, sobre el Proyecto Yapeyú que trasladó los restos de los padres a esta localidad: el retrato que se le atribuye es falso, pues corresponde al general español carlista Joaquín Elío y Ezpeleta. 
   A propósito de esto, acotemos que la foja de servicios de Juan de San Martín, que data de 1746 (ver texto de Pedro de Burgos, en Vida española del general San Martín, Instituto Español Sanmartiniano, Madrid 1994, pág. 33 y ss), especifica que era de “pelo castaño claro, ojos garzos (azules)” y “cinco pies y una pulgada” de estatura (aproximadamente 1,42 m), rasgos muy diferentes a los que se conocen de José Francisco.    
   Los organismos de la provincia de Corrientes con incumbencias históricas, como la Junta de Historia y el Instituto Sanmartiniano, más un historiador emparentado con las familias Alvear y Balbastro, defienden la versión “oficial”, desechando la posibilidad de que nuestro Libertador tenga origen mestizo. Un reiterado argumento, sin exponer las fuentes para demostrarlo, es que don Diego habría arribado a la región del Río de la Plata después del nacimiento de José Francisco. 
   Sin embargo, es indudable que don Diego llegó a Montevideo el 10 de noviembre de 1774 y recorrió la región en los años siguientes, como consta en su foja de servicios, en la biografía de su hija Sabina de Alvear y Ward Historia de don Diego de Alvear y Ponce de León (Madrid 1891, páginas 317 y 318), también en la Historia de Alvear de Gregorio F. Rodríguez (1913, pág. 6), en el libro de Pedro Fernández Lalanne Los Alvear (1980, pág. 9-11) y otros numerosos textos historiográficos.
   A fin de resolver esta cuestión, planteada desde el inicio del presente siglo, existe una solución científica inapelable con la prueba del ADN: sería suficiente una muestra de cabellos, tal como se hizo tiempo atrás en el caso de Napoleón, y hace poco con Leonardo Da Vinci, permitiendo armar su árbol genealógico hasta nuestros días. Para establecer la verdad histórica y terminar con las imposturas.

* Fundación Yayetopá de Paso de los Libres.

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