El presidente de Paraguay, Santiago Peña, pidió una prórroga de tres días para armar su defensa en el juicio político que se impulsa desde el Congreso. El mandatario envió ayer por la noche una nota al titular del Congreso, Basilio Núñez, en la que explicó sus argumentos.
“Resulta insuficiente un plazo inferior a 12 horas para que un proceso cumpla los estándares de un Estado de Derecho”, se justificó. Ante esto, Núñez adelantó que el Senado rechazará el pedido de prórroga. “Lo más sano es tratar y liquidar su renuncia”, dijo.
Santiago Peña asumió como presidente en agosto de 2023 y era la cara de la renovación del Partido Colorado. Sin embargo, ayer al mediodía presentó la renuncia en medio de una crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, una entidad con la que mantuvo vínculos empresariales.
Sin embargo, la renuncia todavía no se hizo efectiva. Una sesión conjunta del Congreso terminó sin quórum, por lo que Peña continúa formalmente como presidente. El objetivo es seguir con el juicio político para que no obtenga los fueros que benefician a los exmandatarios en su rol como senadores vitalicios.
De esta manera, se abrió el camino para que avance el juicio político en el Senado, que se impulsó desde la oposición, pero fue acompañado por legisladores oficialistas. Las sospechas en torno a Peña giran sobre conflicto de intereses y presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos.
El escándalo de Ueno Bank
El 3 de noviembre explotó públicamente la decisión del Banco Central del Paraguay de iniciar la resolución de Ueno Bank, una entidad digital que había experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años.
La autoridad monetaria informó que el índice de solvencia de Ueno había caído por debajo del 50% del mínimo exigido, como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante un proceso de regularización.
Peña quedó pegado como uno de los personajes clave de la crisis financiera ya que en el pasado fue accionista de Ueno Holding, una sociedad vinculada con el grupo empresario que controlaba Ueno Bank. Se desvinculó en 2025, cuando ya ejercía la presidencia.
En consecuencia, tras la tensión social por la crisis que afectó a 3 millones de ahorristas paraguayos, la oposición lo acusó por conflicto de intereses y cuestionó el manejo de recursos públicos en la entidad financiera. Del mismo modo, se señalaron decisiones regulatorias que habrían favorecido a Ueno.
En medio de la crisis, Peña exigió la renuncia del titular del Banco Central y promulgó una modificación legal para agilizar la devolución de fondos a los ahorristas afectados. Pero las medidas no consiguieron contener el malestar social ni las presiones políticas.
En este contexto de debilitamiento, su propio Partido Colorado le soltó la mano. Horacio Cartes, el dirigente y expresidente que impulsó la carrera política de Peña, también le retiró el respaldo y anunció que su sector acompañaría el pedido de juicio político.
Con información de TN.