En su primera intervención pública en el país, el papa León XIV habló en el Palacio Libertad y remarcó que ha venido como “pastor”. “Mi llegada a esta tierra tiene un significado particular. Durante 12 años la iglesia universal escuchó la voz de un pontífice argentino que llevo consigo en la memoria y el corazón, los lugares, las personas y la fe que aquí recibió”, afirmó.
Y continuó: “Hoy recorro el camino inverso y vengo a la patria donde el papa Francisco comenzó una historia que después habría entrelazarse con toda la iglesia”.
En esa línea, remarcó que del encuentro de diferentes orígenes y experiencias “fue tomando forma un pueblo que ha sabido abrir sus puertas, hacer espacio a quien llegaba y que en momentos difíciles ha encontrado una notable capacidad para levantarse y seguir para adelante”.
“Quien ejerce la autoridad tiene el deber de actuar con prudencia, reconocer los límites del poder que le ha sido confiado y orientar sus decisiones hacia el bien de toda la comunidad”, añadió.
Y continuó: “La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía. Argentina posee muchos recursos humanos; hacer fructificar esas riquezas exige prestar atención a los jóvenes. Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes tienen que abandonar sus tierras para realizar sus sueños”.
En tanto, habló: “Antes de preguntarnos qué mundo les dejaremos a los que están por venir, debemos reconocer su dignidad hacia las generaciones venideras comienza a acoger la vida desde sus primeros instantes”.
Infobae