La Selección argentina cayó 1-0 en la final del Mundial ante España, en un partido donde aguantó hasta el final con un coraje impresionante frente a un rival que fue muy superior durante los 120 minutos.
Aunque sufrió un verdadero baile a lo largo de todo el encuentro, la Selección demostró un orgullo increíble para forzar el tiempo extra, con una tremenda defensa que frenaba constantemente los ataques rivales.
Sin embargo, no pudo aguantar con un jugador menos por la expulsión de Enzo Fernández y sucumbió debido al gol de Ferrán Torres al comienzo del segundo tiempo extra.
Pese a la derrota, la Selección argentina se va de este Mundial con la frente en alto, habiendo dejado todo y protagonizando momentos históricos, como la remontada ante Egipto con tres goles en menos de 15 minutos y la inolvidable semifinal contra Inglaterra, donde pudo dar vuelta la historia en los últimos minutos.
Esto se vio reflejado luego de la entrega de medallas, cuando los jugadores quedaron frente al público argentino y protagonizaron un emotivo momento, ya que los hinchas gritaron y agradecieron con todas sus fuerzas por el titánico esfuerzo brindado durante los casi 40 días que duró el Mundial.
Y es que no es para menos. Esta camada es la más ganadora en la historia de la “Albiceleste”, con títulos en las Copas América de 2021 y 2024, además de la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022.
Dicho esto, el director técnico Lionel Scaloni tendrá que hacer una gran limpieza en caso de continuar en el cargo. La lupa va a estar posada más que nada en el lateral derecho, donde en ningún momento Gonzalo Montiel y Nahuel Molina estuvieron a la altura de lo que se necesita para ser campeón del mundo. Incluso el último de ellos cumplió de manera casi infalible con su cuota de responsabilidad en un gol por partido.
Otro de los puntos flojos fue la mitad de la cancha, que fue lisa y llanamente lamentable a lo largo de todo el Mundial, principalmente por los espantosos niveles de Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Rodrigo De Paul (sí, el que tuvo la brillante idea de ir a jugar a la MLS un año antes del Mundial).
Esto quedó muy expuesto en la final, donde la Selección no tuvo en ningún momento la posesión de la pelota, aspecto en el que parecía un equipo amateur al lado de los españoles.
Aunque esta derrota duela y haya que hacer una gran reflexión por los puntos bajos, que incluso pudieron haberse evitado probando otros jugadores, la Selección argentina demostró que sigue en la élite del fútbol y da pelea en todo lo que disputa.
A barajar y dar de nuevo, que el ciclo más ganador de nuestra historia debe continuar y tiene material de sobra para hacerlo.
Nicolás Greco
Jefe de la sección deportes de la agencia Noticias Argentinas