¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

Corrientes y el mundo: paradiplomacia activa, el desafío para la nueva agencia

Corrientes es la única provincia argentina que limita con tres países: Brasil, Paraguay y Uruguay - los demás socios fundadores del Mercosur -, y está rodeada por dos ríos internacionales: Paraná y Uruguay. Esta ubicación geográfica le otorga un valor geopolítico y económico único y la califica como un enclave hídrico estratégico para la integración regional, el desarrollo energético y la conectividad fluvial con el mundo. Desde esta perspectiva, Corrientes es la provincia más “internacional” del país.

La economía correntina registra una evolución positiva en el saneamiento de las cuentas públicas y el aumento de exportaciones. Sin embargo, en sintonía con el contexto nacional, persisten desafíos en materia de empleo y salarios. El reto actual radica en modernizar la economía local aprovechando ventajas competitivas existentes y generando nuevas en base a incrementos de productividad. El Gobierno provincial identificó el desarrollo forestal, energético y tecnológico como los sectores sobre los que debería apoyarse ese remozamiento de la matriz productiva. Ello requerirá un esfuerzo público-privado convergente, con énfasis en el desarrollo de logística, infraestructura y conectividad digital, considerados críticos para las ganancias en competitividad a la que se aspira.

Para alcanzar estas metas, es indispensable además consolidar una relación fluida con el mercado global que asegure financiamiento, inversiones, tecnología y socios comerciales confiables. Esto implica articular una "política exterior" subnacional, estrategia técnicamente denominada paradiplomacia. La reforma de la Constitución Nacional de 1994, en su artículo 124, habilitó formalmente este canal al facultar a las provincias a crear regiones para promover el desarrollo económico y social y a celebrar convenios internacionales, siempre que no afecten la política exterior de la Nación. 

Corrientes viene llevando a cabo acciones de paradiplomacia en distintos niveles y con variados resultados, por ejemplo:

  • Bloques regionales: Participa activamente en el Norte Grande (NEA-NOA), agrupación que  impulsa el desarrollo de infraestructura, la negociación para la reducción de tarifas y la promoción industrial,  y en el ZICOSUR, que agrupa a más de 70 gobiernos subnacionales de Sudamérica para fomentar la integración física y el comercio intrarregional.

  • Cooperación descentralizada: A través de la Dirección de Relaciones Internacionales del Ministerio de Coordinación y Planificación,  impulsa proyectos bilaterales con países como Alemania, Japón y Chile, y multilaterales con la OEA y la UE, enfocados en, entre otros, temas de medio ambiente, educación y primera infancia.

  • Crédito multilateral: Mantiene vínculos con el Banco Mundial, el BID y el CAF para el financiamiento de obras de infraestructura y de integración vial y para la mitigación de riesgos (inundaciones e incendios). No obstante, el Estado Federal retiene un rol central y obligatorio, ya que la Constitución prohíbe el endeudamiento externo provincial sin autorización y garantía soberana de la Nación.

  • Promoción comercial: Entre 2009 y data reciente, funcionó Corrientes Exporta bajo la órbita del Instituto de Fomento Económico (IFE), un espacio mixto (público-privado) de promoción comercial mediante asesoramiento y asistencia técnica a pymes locales.

  • Paradiplomacia de cumbre: Se destacan las misiones oficiales encabezadas por los gobernadores, como el viaje del actual mandatario a Nueva York para participar en la Argentina Week de marzo, o la misión de su antecesor a la India, en noviembre del año pasado.

 

A estas acciones directas se suma un valioso set de herramientas de paradiplomacia indirecta: mecanismos ajenos al control provincial directo, pero sobre los cuales se puede influir.

En esta categoría destaca la participación de Corrientes en la Comisión Intergubernamental de la Cuenca del Plata (CIC) y en las comisiones binacionales de los ríos Paraná (COMIP) y Uruguay (CARU). Se trata de organismos internacionales encargados de administrar recursos hídricos compartidos. Aunque la representación formal en ellos corresponde a la Nación, Corrientes - al igual que las demás provincias ribereñas-  interviene en la definición de las posturas argentinas. Esto le permite defender intereses críticos en cuestiones como navegación, medio ambiente e integración física.

Asimismo, los representantes correntinos en el Congreso de la Nación ejercen paradiplomacia indirecta al incidir en temas de agenda exterior que exigen intervención legislativa, tales como la aprobación de tratados internacionales o el acuerdo para la designación de embajadores y ascensos de cuadros profesionales del Servicio Exterior de la Nación.

Pese a estos esfuerzos y herramientas, la gestión internacional local adolecía históricamente de cierta fragmentación, con funciones dispersas en diversos ministerios, sin una conducción centralizada ni un plan estratégico integral de inserción.

Estas limitaciones sistémicas buscan resolverse con la reciente Ley Provincial 6751, que creó la Agencia de Desarrollo, Promoción de Inversiones y Comercio Exterior de Corrientes. A diferencia de modelos como ProCórdoba, Pro Mendoza o Santa Fe Global, este nuevo ente autárquico dependiente del Ejecutivo posee facultades eminentemente políticas, entre ellas: “diseñar, coordinar e implementar la política internacional provincial”.

El éxito de la iniciativa dependerá, entre otros factores, de cómo se articule este nuevo dispositivo con el aparato estatal preexistente para evitar el solapamiento de competencias. Un caso bajo la lupa será su convivencia con la Dirección de Relaciones Internacionales del Ministerio de Coordinación y Planificación  -recientemente asumida por Alejandro Karlen, un importante cuadro político con experiencia internacional-. (Con respecto a Corrientes Exporta, la Ley 6571 dispuso su disolución junto con la del IFE). El desafío radica en coordinar la estructura orgánica del Gobierno provincial (Ministerios, Secretarías),  con una agencia autárquica y descentralizada, garantizando eficiencia en la gestión de recursos públicos.

Dado que toda acción exterior provincial debe encuadrarse en el marco institucional de la Constitución Nacional y respetar la política exterior del Ejecutivo central, el apoyo y la coordinación con la Casa Rosada resultan imprescindibles. Más allá de los contactos de alto nivel del Gobernador y sus ministros, sería oportuno prever mecanismos fluidos y permanentes de comunicación con la Cancillería, las representaciones argentinas en el exterior y las embajadas extranjeras en Buenos Aires. Un enlace institucional estratégico para canalizar estos vínculos podría operar, por ejemplo, a través de la Casa de Corrientes en la Capital Federal.

Finalmente, aunque excede la política exterior estrictamente provincial, resulta imposible soslayar la situación de las aguas que rodean a la Isla Apipé y la pendiente demarcación del límite fluvial. Como ha destacado en estas mismas páginas el senador Noel Breard, se trata de una cuestión “de soberanía nacional, federalismo y Constitución”. El precedente aplicable sería el de Hielos Continentales en el que se verificó una revisión de la demarcación conforme al tratado de límites correspondiente, que en el caso de Apipé es el de 1876 entre Argentina y Paraguay. Si bien la resolución final compete de forma exclusiva al Gobierno nacional, Corrientes, como provincia directamente afectada, viene bregando consistentemente por una salida, sin resultados hasta el momento. Ante esto, se impone continuar un trabajo de sensibilización hacia las autoridades federales, que eventualmente contemple la movilización de la opinión pública nacional mediante el apoyo de la academia, los medios y las organizaciones de la sociedad civil. 

El mundo, como sabemos, está atravesando una etapa de profundas perturbaciones e incertidumbres. Sin embargo, muchos analistas vislumbran en ese proteico escenario oportunidades para países como el nuestro en sectores en los que Corrientes posee, efectiva o potencialmente, ventajas competitivas. En ese contexto, resulta alentador constatar los esfuerzos que la Provincia está llevando a cabo por articular una visión y dotarse de los instrumentos necesarios para poner en valor esas oportunidades.

 

PUBLICIDAD

MÁS LEÍDAS

PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD