Dos particularidades profundizaron este martes con más sospechas la complicada situación del comisario Walter Maciel y de Victoria Caillava como imputados en el juicio por la sustracción y ocultamiento de Loan Danilo Peña. Las supuestas huellas del nene y la teoría del accidente, además, volvieron a generar debate ante el Tribunal Federal.
"Le pedimos ver fotos del botín y nos dijo que él tenía; ´sí, yo tengo fotos´ nos decía y no es que nos puso el celular a disposición para que nosotros lo veamos, lo puso muy como para que nosotros veamos hacia abajo, todo nos daba a indicar que no nos quería mostrar las fotos, fueron bastante...llevó el teléfono a la zona pélvica por lo que nosotros entendimos que claramente estaban molestos con nuestra presencia".
Esa cita textual corresponde a la ex jefa del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Extraviadas (dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación), Leticia Risco, quien hizo esa referencia a Walter Maciel, al declarar como testigo en el juicio por Loan. Dejó al descubierto numerosos detalles que hablan de la falta de colaboración del comisario y lo que describió como una búsqueda desorganizada.
Las "horas de oro" desperdiciadas por la "mala" actuación del fiscal Juan Carlos Castillo, según dijo Risco, marcaron un escenario para nada alentador en el rastreo del niño de 9 de julio y se terminó de configurar con la reticencia y la falta de colaboración que el jefe de la comisaría del pueblo evidenciaba ante el organismo nacional que llegó para brindar ayuda oficial.
De hecho, la ex jefa del Sifebu, con experiencia en alrededor de 7000 casos de personas extraviadas, precisó que Maciel le transmitió que "no necesitaban" recursos federales cuando desapareció Loan y que "estaban bien".
El turno con la ginecóloga
Cintia Grimaldi es médica ginecóloga, atiende en Corrientes Capital y en 2024 también brindaba servicios particulares en la ciudad de Goya. Por aquel entonces, Victoria Caillava llevaba dos años como paciente suya.
En junio de ese año, a través de la secretaria de Grimaldi, Caillava le pidió puntualmente que ese viernes 14 de junio la atienda en Corrientes.
¿Qué le pasaba? Nada en particular, según contó bajo juramento la profesional. Exactamente ese día había pedido que la médica revise estudios de rutina que se complementaban a la consulta.
Esos estudios, que ahora permanecen en una caja de evidencias en el tribunal, son papanicolau, mamografía, ecografía mamaria y análisis de laboratorio, según enumeró la ginecóloga, quien subrayó ante una pregunta de la defensora Agostina Furlán que "los resultados descartan patología".
Caillava, paciente de una edad compatible con el periodo del climaterio, había consultado por la caída del cabello además de una consulta de rutina, pero Grimaldi -sostuvo- la encontró en "buen estado general" y le extendió una prescripción de polivitamínicos. "Nada particular", repitió la especialista.
Las huellas y el pedido de reconstrucción
Carlos Alberto Moreira tiene 53 años y en 9 de Julio es conocido como Pachucho. El 13 de junio de 2024 se integró a la búsqueda de Loan conciente de que su conocimiento del campo podría ayudar, pues se dedica a trabajar en la zona rural, por ejemplo, haciendo alambrados, entre otras labores. Fue quien encontró huellas que algunos de los protagonistas de esta historia le adjudican al niño.
El viernes 14 de junio de 2024, alrededor de las 9,30, Moreira buscaba a Loan en el campo lindero al de la abuela Catalina Peña, propiedad de Alejandro Eliascópulo y en un sector distante más de 2000 metros del naranjal donde lo habían visto a Loan por última vez, encontró las pisadas.
"Del lado derecho era con botín y del lado izquierdo, el pie descalzo", mencionó al referirse a las pisadas que encontró en el barro sobre una picada que es utilizada para el paso del ganado que se cría en ese establecimiento y luego aclaró que momentos antes, adentro de un monte, registró otro rastro del pie.
Era una sola huella, de un solo "piecito", según dijo, que quedó marcado en un suelo arenoso en el interior de ese bosque nativo que antecede al lodazal donde ese día a la siesta se encontró el botín del nene. Laudelina rondaba la zona, según contó.
Justamente a preguntas de la defensora de Laudelina Peña, Mónica Chirivín, Pachucho Moreira respondió que todo ese escenario está a una distancia de aproximadamente 3000 metros tanto de la casa de la abuela Catalina como del sitio donde está la planta de naranja y que "un nene así de chiquito no podía ir solo" hasta ese lugar.
"Era una huella normal de una criatura, se le notaban bien los deditos", mencionó, luego de detallar que las pisadas estaban en una extensión estimada de 10 metros entre la picada hecha un barrial y el monte.
Sobre esso detalles relatados por el testigo, el defensor Rodolfo "Fito" Baqué, quien representa a la imputada Elizabeth Cutaia, pidió formalmente al Tribunal que se realice una reconstrucción del hecho. Pero hubo resistencia, no solo de la Fiscalía, representada en ese planteo por Carlos Schaefer, sino también por Chirivín.
Que no se trataba de un aspecto novedoso, que estaba precluido pues eso debió ser solicitado en el trámite de ofrecimiento de pruebas previo al debate, que una solicitud similar había hecho la querella y se lo negaron y que ir al campo en Algarrobal a generar esa reconstrucción habría de poner más demoras en el desarrollo del juicio, fueron algunos de los argumentos que se volcaron contra la pretensión del abogado.