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El papelón de un policía que se olvidó datos sobre una pericia clave en el caso Loan

Guiaba a un can entrenado. Sus evasivas matizaron una testimonial en la que se habían depositado amplias expectativas.

Miércoles, 05 de agosto de 2026 a las 17:55
Laudelina Peña junto a su abogada Mónica Chirivín, minutos antes del inicio de la audiencia en el Escuadrón 48 de Gendarmería.

Una de las situaciones que marcó la audiencia de este miércoles en el juicio por Loan Danilo Peña fue la declaración testimonial del policía Guillermo Gustavo Romero, quien participó de pericias clave en la investigación pero olvidó datos trascendentales y evidenció su evasiva a responder consultas de las partes que intervienen en el proceso abierto en el Tribunal Oral Federal de Corrientes.

El sargento ayudante Romero forma parte hace 16 años de la División Canes de la Policía de Corrientes y hace seis se desempeña como auxiliar de odorología forense. Está bajo las órdenes de un especialista en la materia, como Mario Rosillo.

Concretamente, Guillermo Romero fue convocado para que hable sobre el trabajo que desarrolló con su can entrenado Arandú, un labrador blanco.

Una de las misiones que tenía este agente policial era guiar al perro en los vehículos que iban a ser peritados en 9 de Julio, a pocos días de que Loan desapareciera.

Pero no se acordaba ni siquiera en qué fecha fue a trabajar a la localidad. 

Pero más llamataivo resultó escucharlo decir que tampoco recordaba cuántos vehículos fueron peritados con su trabajo, ni individualizarlos.

Fue necesario que se produzcan intervenciones concretas del fiscal Carlos Schaefer, como así también de abogados defensores para que se le refresque la memoria al policía.

Vale señalar, el perro Arandú trabajó junto con otros dos animales que provenían de la provincia de Salta, Dina y Cala. Y las labores principales estuvieron apuntadas a la camioneta Ford Ranger blanca y el Ford Ka rojo de la pareja de Carlos Pérez y Victoria Caillava, así como sobre el Volskwagen Voyage de Daniel Ramírez.

Romero este miércoles no sabía decir ni siquiera a quiénes correspondían esos vehículos.

También fue muy trabajoso para las partes obtener de este sargento ayudante información sobre las condiciones en las que encontró los autos y la camioneta, cómo fueron abiertos, entre otros detalles.

Y llamó poderosamente la atención su negativa a responder cómo y con qué elementos y herramientas desarrollaba su trabajo. "No me compete", fue una de sus frases de cabecera para esquivar preguntas de entera índole técnica.

Más testigos

Los otros testigos que declararon este miércoles en el Tribunal fueron el vecino de Victoria Caillava, Santiago Fabián Maidana, propietario del kiosco donde la sospechosa compró un kilo depan y una gasesosa antes de partir hacia Algarrobal para participar del almuerzo en el campo de la abuela de Loan, Catalina.

Asimismo, Maidana participó de la búsqueda del nene, dijo que se enteró por un estado de WhatsApp de Diego Peña, el primo de Loan, con quien, dijo, intercambió comunicación telefónica pero cuyo contacto eliminó, así como los registros.

Por otra parte, fue testigo de los dos allanamientos que se hicieron en el domicilio de Pérez y Caillava, sobre lo cual puntualizó que el primero -realizado por la Policía y la Justicia de la Provincia- fue breve y del cual se secuetsraron dos teléfonos celulares y una campera de la exsecretaria de Producción del municipio de 9 de Julio. "En el segundo (allanamiento) hubo mucha diferencia, revisaron más y tardaron más", idnicó.

En el segundo procedimiento intervinieron fuerzas federales a las órdenes de la Justicia Federal de Goya, ocasión en la que el comisario mayor de la Policía Federal Fabio Pirrone declaró que se halló un papel roto que al ser reconstruido evidenciaba números, horarios y contactos con los que luego de la desaparición de Loan se comunicaron Pérez y Caillava.

Y por otra parte habló ante el tribunal el médico veterinario Angel Fabián Duarte, empleador del imputado Antonio Benítez.

Este profesional fue quien reveló que a las 18,40 aproximadamente del día que desapareció el niño, el mardio de Laudelina fue su casa a pedir una linterna prestada y estaba con el torso desnudo y con una remera de color rojo "arrollada sobre el hombro izquierdo", dijo.

En ese punto se produjo una seria discusión, ya que en el almuerzo Benítez vestía remera azul, gastada. Mientras su abogado defensor, Enzo Di Tella, cuestiona la importancia del detalle y asegura que hay un error en la descripción del testigo Duarte, la Fiscalía sostiene este aspecto como parte de las sospechas que rodean los movimientos del hombre.

Vale señalar, en la audiencia de este miércoles debía declarar la especialista Leticia Risco, excoordinadora del Sistema Federal de Búsqueda de Personas, pero no concurrió.

En tanto que este jueves declarar el perito odorológico Mario Rosillo, Silvio Acuña, Jorge Medina y Reinaldo Waldir Naque.

 

 

 

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