El cáncer colorrectal es una de las principales causas de muerte en Argentina y, aunque suele afectar a personas mayores de 50 años, también comienza a aparecer en pacientes más jóvenes. En Corrientes, una investigación realizada en el Hospital General José Francisco de San Martín permitió conocer cómo se manifiesta esta enfermedad en pacientes de la provincia y cuáles son los síntomas más frecuentes al momento de consultar. El estudio advierte que los síntomas suelen confundirse con otras enfermedades y eso demora la detección.
El trabajo fue desarrollado por la estudiante de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste Valentina Guadalupe Testi, con financiamiento de una Beca de Estímulo a las Vocaciones Científicas del Consejo Interuniversitario Nacional. La investigación estuvo dirigida por las doctoras María Victoria Aguirre y María Inés Tabernero, docentes de la Facultad de Medicina.
Detalles de la investigación
El estudio revisó 40 historias clínicas de pacientes diagnosticados con cáncer colorrectal en el Hospital San Martín entre enero de 2024 y julio de 2025. El objetivo fue identificar cuáles fueron las primeras señales que llevaron a los pacientes a buscar atención médica y cómo se comporta la enfermedad en el contexto local.
Uno de los datos más relevantes fue que el síntoma más frecuente resultó ser el dolor abdominal. La mitad de los pacientes consultó inicialmente por ese motivo y, al analizar todos los casos, el dolor estuvo presente en el 67,5% de los pacientes. Además, el estudio detectó que muchos de los síntomas iniciales son generales y fáciles de confundir con otras afecciones menos graves.
Entre las señales más comunes también aparecieron la pérdida de peso (65%), cambios en el ritmo intestinal (42,5%), cansancio generalizado (32,5%), debilidad física (25%), náuseas y distensión abdominal. En menor medida, se registraron vómitos, sangrado rectal y presencia de sangre en las heces.
La investigación también reveló que la anemia estuvo presente en la mitad de los pacientes estudiados, una condición que suele asociarse a etapas más avanzadas de la enfermedad. Según explicaron las investigadoras, esto podría indicar que muchos pacientes llegan al diagnóstico cuando el cáncer ya tiene cierto tiempo de evolución.
Edades en las que puede ocurrir
Otro dato que llamó la atención del equipo fue la presencia de casos en menores de 50 años. El análisis encontró pacientes desde los 26 años y detectó que el 22,2% de las mujeres estudiadas pertenecían a ese grupo etario, una tendencia que difiere de estadísticas nacionales e internacionales, donde los casos jóvenes suelen ser más frecuentes en varones.
Las especialistas remarcaron que el principal desafío es que los síntomas son inespecíficos y pueden confundirse con problemas digestivos comunes. Esa ambigüedad muchas veces demora la consulta médica o retrasa el diagnóstico correcto.
Además de aportar información científica, el estudio busca generar conciencia sobre la importancia de la detección temprana. “Detectar el cáncer de intestino grueso en sus primeras etapas mejora significativamente las posibilidades de tratamiento y la calidad de vida de los pacientes”, concluyó el equipo.
Con información de Unne Medios