El Obispado de la ciudad correntina de Santo Tomé dispuso que todas las reliquias de santos y beatos que se encuentran en el territorio diocesano pasen a ser propiedad formal de la Iglesia local. La medida fue establecida mediante el Decreto 09/26, firmado por el obispo Gustavo Montini y el canciller Sergio Antonio Almirón.
Según se informó, la decisión tiene como objetivo preservar estos bienes espirituales, fortalecer su resguardo y garantizar que la veneración de los fieles se mantenga dentro de las enseñanzas de la Iglesia, "evitando desviaciones o prácticas vinculadas a la superstición".
Cómo será a partir de ahora
A pesar del cambio en la titularidad, las reliquias continuarán bajo el cuidado cotidiano de las parroquias, capillas e instituciones donde actualmente se encuentran. Los párrocos serán los responsables directos de su custodia y conservación.
El decreto también establece que cualquier comunidad de la diócesis podrá solicitar temporalmente una reliquia para celebraciones litúrgicas, misiones, fiestas patronales u otras actividades pastorales. Sin embargo, cada traslado deberá realizarse bajo estrictas condiciones de seguridad y respeto.
Como parte de las nuevas disposiciones, cada lugar que conserve una reliquia deberá habilitar un Libro de Registro. Allí se deberá consignar la documentación que certifique su autenticidad, las fechas y motivos de cada traslado, la identidad del responsable a cargo y las gracias o favores atribuidos a la intercesión del santo o beato venerado.
Además, la Curia Diocesana confeccionará un inventario centralizado de todas las reliquias presentes en la jurisdicción eclesiástica. Desde el Obispado señalaron que la medida apunta a fortalecer el valor espiritual de estos elementos de devoción y asegurar una adecuada administración y seguimiento de su uso pastoral.